Llamamos agricultura familiar a las actividades realizadas por productores de baja escala, cuyos ingresos se sustentan en actividades agropecuarias y rurales, los cuales utilizan predominantemente mano de obra familiar

En México la agricultura familiar comprende 81% de las unidades económicas rurales que existen, de acuerdo con un diagnóstico elaborado por la FAO y la Sagarpa .

La superficie dedicada a la agricultura familiar se estima en 9’920,173 hectáreas (8.8% del total).

Las principales líneas de producción agrícola a las que se dedican son maíz, frijol, trigo, sorgo, café, caña de azúcar, naranja y alfalfa; en ganadería a bovinos, aves y caprinos; en actividades pesqueras o acuícolas a tilapia, camarón y mojarra; finalmente, en actividad silvícola a la venta de leña y recolección de resinas.

Podemos identificar tres estratos dentro de la agricultura familiar: el primer estrato es de subsistencia, pues está orientado a la producción para autoconsumo y representa 17.4% del total; el segundo estrato se considera de transición, ya que destina parte de su producción al autoconsumo y parte al mercado, el cual agrupa la mayoría de las unidades con 56.8% del total, y el tercero está completamente orientado al mercado que se considera consolidado y representa 25.8% del total.

Este sector integra una dotación de recursos factibles de ser aprovechados en su beneficio, entre los que se encuentran: empleo, desarrollo de tecnologías, recursos naturales, nichos de mercado y biodiversidad.

Las empresas en agricultura familiar consolidada cuentan con potencial para que con capacitación, asistencia técnica y financiamiento puedan detonar sus capacidades e induzcan cambios productivos, tecnológicos y comerciales, con el propósito de contar con mejores posibilidades de éxito.

Para atender los requerimientos identificados, FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, del Banco de México) creó un programa de apoyo orientado especialmente a este segmento.

El objetivo del programa es ampliar el crédito destinado a la agricultura familiar, facilitando su acceso a servicios financieros y tecnológicos para fomentar mayor cobertura a través de la participación de intermediarios financieros con crédito dirigido y acompañado a proyectos viables para impulsar la productividad, con esquemas de administración de riesgo, sostenibilidad ambiental y equidad de género.

En la segunda parte se describirán las características del programa que se menciona.

*Jesús Humberto Rodríguez García es especialista de la Subdirección de Análisis de Crédito y Martha Patricia Casillas Trejo es especialista de la Subdirección de Normatividad.

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