En la columna anterior, explicamos que FIRA, conjunto de fideicomisos establecidos en el Banco de México, es un aliado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del gobierno federal para conseguir varios de los objetivos planteados en la Agenda 2030. Dicha agenda, principalmente, se enfoca en la erradicación de la pobreza y en un desarrollo económico amigable con el medioambiente

En la presente columna, estudiaremos otras de las acciones con las que FIRA contribuye a dichos objetivos.

Para reducir la pobreza, la ONU plantea que todos, en especial aquellos en situación de pobreza, cuenten con acceso equitativo a recursos económicos, nuevas tecnologías y servicios financieros.

En efecto, el pasado 21 de junio, el presidente Peña Nieto presentó la Política Nacional de Inclusión Financiera; dos de sus ejes son el uso de innovaciones tecnológicas y el desarrollo de infraestructura financiera en zonas desatendidas.

Entonces, esta política facilitará la colocación de crédito por parte de FIRA, en especial en áreas rurales remotas.

Por otro lado, es importante que el crecimiento económico derivado de estas y otras inversiones no dañe el medioambiente.

Para el economista británico, Nicholas Stern, la contaminación y el cambio climático son la mayor falla de mercado de todos los tiempos.

No obstante, un desarrollo económico amigable con el medio ambiente es posible con acciones enfocadas en la sostenibilidad.

En este sentido, FIRA promueve las innovaciones tecnológicas, la investigación y el uso eficiente de recursos, orientados a mejorar la productividad desde un punto de vista sustentable, mediante proyectos de transferencia tecnológica en sus centros de desarrollo tecnológico.

Además, cuenta con productos como el Programa de Eficiencia Energética y el Programa de Apoyo a Proyectos Sostenibles que brindan condiciones especiales de crédito y asesoría técnica a proyectos de inversión amigables con el medioambiente.

Durante el 2015, FIRA ayudó a detonar 5,782.10 millones de pesos para proyectos sostenibles (como biodigestores, energía renovable, uso eficiente del agua, entre otros).

FIRA, también, busca el fortalecimiento y la articulación empresarial y de redes de valor para inducir la reducción, control y mitigación de los gases de efecto invernadero que se generan en las actividades primarias y rurales.

En resumen, FIRA contribuye con el desarrollo económico amigable con el medio ambiente, ya que facilita la inversión en proyectos que reducen o eliminan la externalidad negativa causada por las prácticas agropecuarias o agroindustriales convencionales, al mismo tiempo que los productores mantienen o mejoran su productividad.

Por último, es importante destacar que la experiencia internacional muestra que para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 es imprescindible desarrollar también instrumentos de monitoreo y evaluación de impacto de las políticas destinadas o que colaboren con este fin.

Estos instrumentos son cruciales para realizar un seguimiento de la ejecución y el progreso, facilitar el aprendizaje y obtener el conocimiento necesario para reforzar o modificar dichas políticas según sus resultados.

*Jorge Lara Álvarez es subdirector de Evaluación de Programas en FIRA.

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