Como comentaba ayer, la inclusión financiera, en especial el acceso al financiamiento, es capaz de mejorar los niveles de bienestar y producir oportunidades de capitalización para la expansión y consolidación de la empresa

Sin embargo, en México el acceso al financiamiento tiene oportunidades de mejora, en especial para los pequeños productores de los sectores primario y rural de México.

Por esta razón, FIRA cuenta con programas especiales diseñados para detonar el acceso al financiamiento en condiciones favorables de dichos productores.

En esta ocasión, hablaremos de tres programas: Proaf, Profértil y Proem.

El Programa de Financiamiento a la Agricultura Familiar (Proaf) es un esquema de garantías, ejecutado por intermediarios financieros no bancarios, que se dirige a productores con unidades de baja escala orientadas al mercado. Los resultados preliminares de evaluación indican que, del 2015 al 2018, el programa ha impulsado créditos en condiciones adecuadas para casi 22,000 pequeños productores, de los cuales más de 60 % nunca había obtenido crédito y casi la mitad son mujeres.

Del crédito detonado, la mitad se invirtió en municipios con grado de marginación muy alto, alto o medio; 3 de cada 10 pesos en municipios que carecen de sucursales de la banca tradicional; y 7 de cada 10 pesos en municipios menores a 50,000 habitantes.

El Proaf permite la inclusión financiera de los pequeños productores, con un importante componente de género, en condiciones adecuadas y a través de aliados estratégicos, como las cajas.

El uso de insumos estratégicos (semillas y fertilizantes, principalmente) es bajo en México: una de cada tres unidades de producción usan fertilizantes (Encuesta Nacional Agropecuaria, 2014 y 2017, Inegi).

Las causas principales son la falta de liquidez al momento de la aplicación de los insumos y la falta de acceso al mercado de crédito. Para atender esta problemática, FIRA diseñó el Programa de Garantías de Apoyo a las Compras Consolidadas de Insumos (Profértil), que es un esquema de garantía público para que los pequeños agricultores adquieran insumos estratégicos.

Los resultados preliminares de evaluación indican que, del 2011 al 2018, se han impulsado créditos para más de 115,000 pequeños productores, de los cuales tres de cada 10 son mujeres.

Además, uno de cada tres beneficiarios ha adquirido, posteriormente, un crédito para inversión fija de largo plazo. El Profértil es una puerta de entrada al crédito y a financiamientos más sofisticados, con un importante componente de género.

Por último, FIRA cuenta con el Programa de Financiamiento a la Mediana Empresa Agroalimentaria y Rural (Proem). Los resultados preliminares de evaluación indican que el Proem ha impulsado créditos para más de 1,519 medianas empresas, de las cuales 45 % no había obtenido nunca un financiamiento.

FIRA ha diseñado programas especiales que hacen frente a algunas de las causas de la exclusión financiera de dichos sectores. Dichos programas especiales se complementan con los apoyos tecnológicos que FIRA proporciona: capacitación, consultoría y asesoría.

Con estos programas, FIRA ha logrado impulsar el financiamiento, en condiciones adecuadas y de manera sustentable, para los pequeños productores en México.

*Jorge Lara Álvarez es subdirector de Evaluación de Programas en FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.