En México el café es considerado como un producto estratégico, por su valor económico, social y ambiental. En el 2018 el valor de la producción del café cereza fue de 4,996.2 millones de pesos. En el 2014 el padrón cafetalero comprendía 511,000 productores, con 668,000 predios registrados, de los cuales 73% tenía superficie menor o igual a una hectárea.

La actividad cafetalera genera más de 700,000 empleos directos e indirectos y dependen alrededor de 3 millones de mexicanos en la cadena productiva. Provee servicios ambientales como: control de erosión de suelos, captación de agua, mantenimiento de la biodiversidad y captura de carbono.

La producción de café cereza en México presenta una ligera recuperación en los últimos tres ciclos (2015/16-2017/18). Con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, en el ciclo 2017/18 la producción fue de 860,000 toneladas, lo que representa un incremento anual de 2.9 por ciento.

Con cifras preliminares, para el ciclo 2018/19 se estima un aumento anual de 5.8 por ciento. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la recuperación de producción en los cafetales mexicanos se debe a las inversiones en semillas resistentes a enfermedades y asistencia técnica especializada, por parte del gobierno y el sector privado.

Durante el ciclo cafetalero 2017/18 se cosecharon 629,799 hectáreas (ha) al cultivo del café en México, de las cuales 91.4% se ubicó en cinco entidades: Chiapas (36.7%), Veracruz (20.5%), Oaxaca (17.4%), Puebla (10%) y Guerrero (6.7 por ciento).

El incremento en la producción en los últimos ciclos se debe principalmente al aumento de los rendimientos. Con datos del SIAP, el rendimiento promedio reportado para el 2017/18 fue de 1.37 ton/ha, mayor a lo obtenido en el 2015/16 y 2016/17. Para el 2018/19 el rendimiento preliminar es de 1.45 ton/ha.

En contraste, la superficie cosechada se redujo de 645,638 a 629,799 ha entre el 2015/16 y el 2017/18. Para el 2019/20 se estima una ligera reducción de 0.1% a tasa anual.

De acuerdo con el USDA, la producción, la superficie plantada y cosechada ha tenido una tendencia a la baja en varios años debido al clima frío, las lluvias atípicas y la presencia de la roya del cafeto. No obstante, señala que el gobierno mexicano sigue implementado medidas para combatir la roya y mantener el área plantada.

El USDA prevé que para el ciclo 2019/20 la producción de café verde en México se ubique en 4.55 millones de sacos de 60kg, lo que representa un incremento anual de 12.3 por ciento. Para el consumo nacional se estima un aumento anual de 1.9% en el 2019/20, al ubicarse en 2.7 millones de sacos.

Para el 2019/20, el volumen a exportar de café verde es de 3.34 millones de sacos y el de las importaciones de 1.58 millones de sacos. Por lo que las exportaciones netas representarían 38.7% de la producción nacional. En dicho ciclo, las exportaciones son mayores en 3.7% a tasa anual, mientras que las importaciones son menores en 5.4% a tasa anual.

En julio del 2019, el precio del café mexicano en Nueva York se cotizó en 2,634 dólares por tonelada, y representó un incremento anual de 5.7 por ciento.

El precio del café arábica producido en México, en abril del 2019, revertió la tendencia a la baja que venía presentando desde diciembre del 2018. Además, mantiene la tendencia observada en el precio indicativo compuesto publicado por la ICO.

Con base en lo expuesto en el contexto mundial y nacional, así como el comportamiento de los precios futuros, las expectativas para el 2019 y el 2020 son que los precios del café sean ligeramente menores a los registrados en el 2018, con moderada recuperación en el 2020.

*Gilberto Gallegos Cedillo es especialista en la Subdirección de Investigación Económica en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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