Liberato Montenegro Ibarra fue líder moral de los maestros de Nayarit durante 52 años ininterrumpidos hasta ayer 13 de julio, que falleció en Tepic. Junto con el veracruzano Juan Nicolás Calleja –quien murió hace tres años–, se contaba entre los dirigentes más longevos en el SNTE y era el único que había sobrevivido a las reformas y contrarreformas promovidas para mejorar al sistema educativo.

Los caciques del SNTE fueron cooptados por el PRI, en la época del partido hegemónico, pero sus orígenes se ubican en movimientos rupturistas. Liberato –nació en la comunidad de La Mazata, en el municipio de Etzatlán– inició sus estudios en la Normal de Xalisco, Nayarit, y cuando cumplió 18 años fue enviado a El Mexe, Hidalgo, donde se formaron los maestros disidentes.

Allí fue electo secretario general de la Federación Nacional de Estudiantes Rurales y comenzaría un periplo de dos décadas que lo llevaría a los cargos más relevantes, como representante de la juventud mexicana. En 1960 fungió como copresidente del primer Congreso Latinoamericano de las Juventudes, en La Habana.

De líder juvenil, a cacique magisterial... siempre al amparo del PRI. Su primera plaza fue en una primaria en San Cayetano, un caserío a las afueras de Tepic, que obtuvo al margen de la corriente magisterial dominante, entonces encabezada por el maestro Federico González Gallo, uno de los fundadores del SNTE.

De regreso a Nayarit, obtuvo una plaza en la secundaria de Ixtlán del Río. Y en esa población comenzó a construir el Frente Revolucionario de Unidad Magisterial, que se oponía a la Acción Revolucionaria Sindical, la corriente gallista, de clara tendencia socialista.

Liberato controlaba la Federación de Estudiantes de Nayarit; González Gallo al SNTE –que había sustituido a la Confederación de Maestros de México– y Francisco Alegría Rosas a la Unión General de Obreros y Campesinos. Los dos últimos forjaron la alianza de Fuerzas Progresistas, para oponerse al gobernador, Gilberto Flores Muñoz en Nayarit.

Liberato se acogió al padrinazgo de Enrique Ramírez y Ramírez. Y desde entonces, peleó con todos los gobernadores de Nayarit sin que nadie le arrebatara el control del magisterio local.

A principios de la década de los setenta, del siglo pasado, Nayarit tenía entre sus referentes al coronel Rogelio Flores Curiel –el temido jefe de la policía en el DDF– y Emilio M. González, quien se convertiría en el cacique de la CTM. Después del halconazo de julio de 1971, Flores Curiel fue destituido, pero cuatro años después alcanzaría la gubernatura de aquella entidad del Pacífico.

A partir de entonces y durante un lustro, Liberato asignaría directamente cada una de las plazas de profesor, intendente y supervisor en las escuelas públicas de Nayarit. Y muchos de los afiliados a los Clubes de Orientación Política y Social –su base de leales– ingresaron al servicio público, de un plumazo, mientras que los egresados de las normales obtenían interinatos y eran sometidos a “periodos de prueba”. Cuando el PRI perdió por primera vez la gubernatura de Nayarit, en 1998, los funcionarios de la administración entrante ubicaron 17 plazas activas a nombre del cacique magisterial. En vez de enfrentarlo, el mandatario aliancista, Antonio Echevarría, designó a Jorge Aníbal Montenegro Ibarra como el director de los servicios educativos en Nayarit.

Dos décadas después, el hijo de Liberato fue secretario del gobierno del hijo de Echevarría, actual gobernador de Nayarit. Entre su rancho, en el ex ejido de San Felipe Aztatlán, en Tecuala –uno asentamientos originales de los aztecas y la capital del reino de Aztlán– y sus oficinas de la calle 15 de mayo de la capital nayarita, Liberato ejerció su liderazgo moral sin necesidad de un cargo formal. Nunca pudo ser gobernador de la entidad, pero era dueño de Los Coras, el equipo de futbol. Tenía 82 años.

EFECTOS SECUNDARIOS

¿COMPACTADOS? Han pasado cuatro meses y la eliminación de una decena de subsecretarías –anunciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador– está pendiente. La subsecretaría del Trabajo que dejó Horacio Duarte para irse a las Aduanas de México quedó vacante y lo más probable es quede eliminada del organigrama de la administración pública federal.

Otras dependencias federales –léase Gobernación– analizan su compactación y unas más, como Economía y Relaciones Exteriores, pelean por la permanencia de sus altos mandos, no obstante las posturas críticas de legisladores y representantes de diversos sectores sociales. En la evaluación del desempeño, algunos registran notas bajas... no obstante contar con aparatos mediáticos a su servicio.

Así le pasó al subsecretario Ernesto Acevedo, quien el viernes pasado compareció ante integrantes de la Comisión de Economía del Senado. Alejandra Reynoso, del PAN, advirtió que las modificaciones que están impulsando las secretarías de Economía y Salud sobre el etiquetado de advertencia someten a una presión innecesaria a un sector que se compone por más de 28,000 unidades económicas, que tendrían que cumplir con la nueva norma en plena contingencia.

Además, implica que 77,000 toneladas de alimentos preenvasados puedan ser destruidos porque ya no se pueden comercializar de acuerdo con los criterios de la nueva regulación, y esto significaría perder 92,000 millones de pesos en alimentos en buen estado y listo para su consumo.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.