En el año agrícola 2017 se sembraron 1.676 millones de hectáreas de frijol en México, es decir, un área equivalente a 7.8% del total de la superficie sembrada de cultivos cíclicos y perennes, sólo superada por el maíz grano (34.9%) y los pastos y praderas (11.8%).

La producción de esta leguminosa se ubicó en 1.184 millones de toneladas, con un valor de 16,376 millones de pesos, lo que representó una participación de 2.8% en el valor total de la producción agrícola del país, de acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Con altibajos asociados principalmente a las condiciones climáticas en las principales regiones productoras del país, así como a la superficie que se destina a la siembra de este cultivo y que a su vez está en función de los precios al productor durante el año previo, la producción nacional de frijol creció a una tasa promedio anual de 1.8% entre el 2007 y el 2017.

De la producción de frijol, 72% es de temporal y 65.5% se obtuvo en cuatro entidades: Zacatecas (33.8%), Sinaloa (13.4%), Durango (10.9%) y Chihuahua (7.4 por ciento). En Sinaloa se cultiva en el ciclo otoño-invierno, con cosechas concentradas en febrero, mientras que en las otras entidades mencionadas se cultiva en el ciclo primavera-verano, con los mayores volúmenes de cosecha en noviembre y diciembre.

La cantidad y distribución de la precipitación durante el desarrollo del cultivo de temporal es un factor determinante en la productividad por unidad de superficie. En esta modalidad, el rendimiento promedio nacional se ubicó en 590 kilogramos por hectárea, mientras que en condiciones de riego fue de 1.75 toneladas por hectárea.

Las variedades de frijol más importantes que se producen en México son: negro (31.5% del volumen total en el 2017), pinto (29.0%), de color —principalmente flor de mayo, flor de junio y bayo— (17.7%) y azufrados (17.6 por ciento).

En el año agrícola 2019, que oficialmente concluyó 31 de marzo, se sembró una superficie similar a la del año agrícola previo, y de acuerdo con el SIAP se espera obtener una producción de 1.201 millones de toneladas, es decir, 1.5% mayor a tasa anual. La producción del ciclo otoño-invierno, que representa 28% del total, creció a una tasa anual de 11.6%, mientras que la del ciclo primavera-verano (72% del total) cerraría con un volumen de producción 2.0% menor.

Por otra parte, el consumo nacional aparente en el 2019 se ubicó en 1.26 millones de toneladas, es decir, 1% mayor que en el 2017. En el comercio exterior, México registró una balanza comercial deficitaria de 114.4 miles de toneladas. Se exportaron 50.8 miles de toneladas, mientras que las importaciones ascendieron a su nivel más alto en seis años, con 165.1 miles de toneladas. Así, las importaciones netas fueron equivalentes a 9.1% del consumo nacional de esta leguminosa.

El frijol exportado se destinó a los mercados de Estados Unidos (42.6%), Venezuela (38.8%) y Perú (12.3%), principalmente, mientras que las importaciones provinieron de Estados Unidos (86.6%), Canadá (10.5%) y Argentina (2.9%), mayoritariamente de frijol negro y pinto.

*Darío Gaucín es subdirector de Análisis del Sector en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]