Me llamaron de la escuela de mis hijos, la directora quería verme para hablar sobre su comportamiento. Llegué puntual como siempre. Soy una persona que se despierta muy temprano para resolver sus pendientes. Durante la cita, la directora dijo que mis hijos son irrespetuosos con sus compañeras y compañeros a quienes han agredido en diversas ocasiones, incluso físicamente, no entregan tareas e insultan a sus profesores.

Yo, tranquila como a quien le dicen que el día estará un poco menos soleado que ayer le respondí que yo estoy haciendo todo para que mis hijos hagan lo correcto. Que me despierto muy temprano y en reunión con mi marido reviso los recados que llegan a casa en sus libretas y hacemos un conteo real de los acontecimientos, no como otros padres que maquillan las cifras para hacer creer a los demás que sus hijos se portan bien. Después me encargo de prepararles un rico desayuno y ponerles unos cuantos dulces en su lonchera para que no sientan la necesidad de robarse el lunch de sus compañeros.

La directora no se veía satisfecha, así que preguntó si había pensado en llevarlos a terapia.

Le contesté que por qué me pedía a mí eso, si nunca antes se lo había exigido a otros niños, yo sé que en años anteriores también han hecho destrozos, y ahora resulta que soy yo a la única que le piden que lleve a sus niños a terapia. Además, yo ya sé cómo son esas psicólogas que nada más están viendo cómo te sacan el dinero y te dicen que todo lo que haces está mal, como si ellas tuvieran su vida resuelta. ¿Qué calidad moral tienen para decirme a mi cómo educar a mis hijos?

Insistió en que mis respuestas no eran suficientes, así que le enumeré las razones por las que soy una buena madre, preocupada por el comportamiento de mis hijos:

1. Estoy en contra de toda forma de mal comportamiento.

2. Se debe procurar que los niños se porten bien.

3. Es una cobardía atacar a un maestro.

4. Es un acto de brutalidad el mal comportamiento.

5. Se tiene que respetar a los compañeros.

6. No agresiones a los niños.

7. No a crímenes de odio contra estudiantes.

8. Castigo a los responsables de violencias contra niños y maestros.

9. El hogar que represento se va a ocupar siempre de la seguridad.

10. Voy a garantizar la paz.

No entiendo por qué la directora se quedó insatisfecha. Es más imprimiré mi decálogo varias veces y lo repartiré a otras madres y padres. Seguro construirá un futuro mejor.

Duda: ¿quién lo asesora? En serio.

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Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.