Diferentes encuestas en México sobre el comportamiento del consumidor reportan que los puntos de compra de carne son: 50.4% en carnicerías; 40.1% en supermercados y mercados; el resto en tianguis, tiendas de membresía y detallistas

De acuerdo con el nivel socioeconómico, la preferencia de compra del nivel de ingresos altos son los centros comerciales y de autoservicio; los de ingresos medios las carnicerías y centros comerciales, mientras que los de bajos ingresos son mercados y tianguis. El número de compra semanal varía de una a tres veces, siendo la frecuencia en el consumo de carne de res de casi tres veces por semana.

La decisión de compra de carne del consumidor está basada en cuidados a la salud, calidad y frescura del producto; aunque para el nivel socioeconómico bajo definitivamente es el precio. Esto se alinea a las tendencias mundiales del mercado y consumo, que destinan hasta 20% del gasto en alimentos saludables.

De igual manera, el consumidor ya considera aspectos de inocuidad alimentaria; le interesan aspectos sobre el manejo de la carne en puntos de venta, lugar y fecha de sacrificio; busca la certificación que demuestre el origen de animales sanos, o en su caso, el conocimiento de enfermedades que padeció. Por este motivo, es importante contar con rastros y establecimientos certificados bajo la nomenclatura TIF.

En cuanto al consumo de carne, destacan el Distrito Federal, Estado de México, Jalisco, Nuevo León y Veracruz. En el DF, el consumo es alto debido a la densidad de población y diversidad de consumidores, por lo que el precio promedio es alto por la demanda. Los demás estados son importantes productores y su consumo se encuentra arraigado a sus costumbres.

Las tendencias en la compra de alimentos, y por lo tanto, de la carne de res, se mantendrán en los próximos años; sin embargo, nuevas formas de venta al consumidor están modificando el mercado. The Nielsen Company cita un estudio sobre comercio electrónico de bienes, en el que en los alimentos, el promedio global de intención de compra por Internet se ha incrementado en 5% (2010 a 2014), siendo los consumidores potenciales aquéllos con edad entre 21-34 años. En México, el comercio en línea aún presenta puntos de mejora como: confianza en el medio de pago vía tarjeta de crédito y el alto costo de envío, aunque se percibe que hay mejores ofertas en línea que en puntos de venta.

Para fortalecer el consumo interno hay que considerar que en el 2014 se sacrificaron más de 4 millones de cabezas de ganado en establecimientos no certificados, por lo que no existió certeza en la calidad e inocuidad de la carne comercializada. Esto representa una oportunidad de mejora. FIRA pone a disposición apoyos financieros para incentivar este importante eslabón, la Red Bovino Carne.

*Eduardo Trejo González, especialista de la Dirección Técnico y de Redes de Valor de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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