En la primera parte expliqué las ventajas y potencial que tienen las acciones de eficiencia energética para combatir el cambio climático y la manera de generar ahorros económicos en las agroindustrias

Asimismo, expuse que de acuerdo con los primeros resultados obtenidos de un estudio de posgrado de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, se identifica un potencial sin aprovechar en la agroindustria de México para realizar proyectos de eficiencia energética, así como el interés de diversos grupos en apoyar dichos proyectos. En esta segunda y última parte expondré los incentivos y barreras que existen para implementar acciones en materia de eficiencia energética.

El principal incentivo para realizar proyectos de eficiencia energética en las agroindustrias es, tal y como lo promete el concepto de eficiencia, la reducción de costos proveniente de los ahorros de energía.

Las empresas esperan que los proyectos generen ahorros en energía, pero que se vean reflejados en una disminución de los costos de producción. Todos los participantes del estudio identificaron este incentivo.

También se identificaron como incentivos mejorar el desempeño ambiental, obtener algún certificado o tener una imagen más verde, y hacer uso de apoyos gubernamentales.

Los incentivos son claros y la expectativa principal es obtener lo que la eficiencia energética promete: ahorros; sin embargo, existen barreras que impiden que dichos proyectos se materialicen.

Existen 3 barreras principales para la implementación de proyectos de eficiencia energética en el sector agroindustrial de México. La primera es el acceso a capital, reflejada en una falta de recursos financieros internos de las agroindustrias para invertir en estos proyectos, por lo que es necesario que recurran a fuentes de financiamiento externo.

Sin embargo, se identifica dentro de esta barrera una falta de oferta de productos financieros adecuados para este tipo de proyectos, así como la falta de apoyos y programas gubernamentales para estas inversiones.

La segunda y tercer barrera son el riesgo y la falta de información. Existe la percepción de que los proyectos de eficiencia energética presentan un alto riesgo, derivado de incertidumbre en el desempeño de la tecnología a implementar y de los proveedores de tecnología, así como de los precios de la energía y regulatorios, lo cual ocasiona que las empresas busquen periodos de retorno sobre la inversión más cortos. Además, se detecta la necesidad de contar con mayor información sobre eficiencia energética en general en el sector agroindustrial.

Para responder a las necesidades del sector agroindustrial, FIRA, el conjunto de fideicomisos que administra el Banco de México y la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, cuenta con un programa de eficiencia energética que brinda soluciones a las barreras mencionadas por medio de instrumentos financieros y no financieros que permiten lograr un ahorro de energía. La información general de este programa está disponible en su sitio de Internet: www.fira.gob.mx. Es un programa que goza del reconocimiento del Global Innovation Lab for Climate Finance como una de las cuatro propuestas más innovadoras para lograr reducir globalmente emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar, de esta manera, los efectos del cambio climático.

*Erick Rodríguez Maldonado es especialista de la Subdirección de Pesca, Forestal y Medio Ambiente de FIRA.

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