Con el objetivo de mejorar las habilidades de pequeños productores y emprendedores agropecuarios para administrar su granja o agronegocio, la Sparkassenstiftung für internationale Kooperation, conocida como Fundación Alemana de Servicios, y FIRA, implementaron en el marco de un convenio de colaboración una herramienta de educación financiera altamente interactiva denominada Simulador de Agronegocios

El taller se basa en el principio de aprendizaje por la vía del descubrimiento, es decir, los participantes aprenden mediante la acción. La mayor parte del aprendizaje se desarrolla en las mesas de trabajo a través de la toma de decisiones, la discusión y el diálogo.

Como parte del ejercicio, los productores en capacitación se dividen en grupos para conformar mesas de trabajo; cada grupo tiene la responsabilidad de administrar una granja a través de tres rondas, cada ronda representa un año; eligen sus cultivos o ganado considerando el ingreso esperado, los costos y las estacionalidades. Durante el juego, los participantes se preparan y reaccionan ante eventos inesperados, siendo la finalidad última aumentar el valor de su granja y generar el mayor bienestar de la familia. Al finalizar el primer año, los productores preparan sus estados financieros, balance general, estado de resultados y flujo de efectivo, y con base en estos documentos, son capaces de hacer una planeación financiera para los dos siguientes años y, en su caso, detectar sus necesidades de crédito e inversión.

El juego incluye la participación de los facilitadores cuya labor en el simulador es vital. Son ellos quienes guían a los participantes a través de las actividades, promueven el proceso de aprendizaje y desarrollo de competencias, y vinculan el ejercicio de simulación a la realidad de los participantes, de forma que puedan aplicar los aprendizajes en sus propios emprendimientos agropecuarios al finalizar el taller.

Las discusiones dentro de los equipos y la competencia entre ellos son parte esencial del concepto didáctico, así como el enfoque de prueba y error libre de riesgos, aunque al mismo tiempo les permite visualizar cómo cada decisión tiene un impacto en el curso de las siguientes rondas de simulación.

Identificar los efectos y analizar los contextos son los principales objetivos de aprendizaje de los simuladores.

Con esta metodología, los Centros de Desarrollo Tecnológico han realizado 30 talleres y capacitado a 800 productores, técnicos y estudiantes relacionados con el sector agropecuario. Sería excelente poder contar con el apoyo institucional de la Secretaría de Economía o de la SEP.

*Mario Guillermo Morelos López es jefe del Centro de Desarrollo Tecnológico La Noria de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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