El algodón reviste gran importancia en el panorama agropecuario de Chihuahua. En el 2014 se posicionó en primer lugar, tanto en superficie establecida como en la de valor de la producción generada del total de sus cultivos

Considerando lo anterior, FIRA, como parte de la Banca de Desarrollo, ha venido trabajando en diversas estrategias que permitan desarrollar el potencial productivo de la actividad, encaminando a los productores a ser competitivos en un entorno cambiante de precios del producto y, por otro lado, buscando la articulación de la red, propiciando que en el mediano plazo el producto final posea valor agregado, mediante las siguientes acciones:

I. Mejorar la productividad de la actividad primaria, fomentando el uso de la asistencia técnica y transferencia de tecnología como medios para disminuir la brecha entre los rendimientos promedio estatales actuales y los potenciales. Como se mencionaba, se ha identificado que existe potencial probado para poder avanzar del promedio estatal actual de 8 pacas/ha a 10 pacas, lo cual se ha constatado en proyectos acompañados por estos servicios.

II. Promover el uso eficiente del agua a través del otorgamiento de financiamiento complementario al Programa de Tecnificación del Riego y otros apoyos gubernamentales, con la finalidad de eficientar el recurso agua. Chihuahua ha sido el principal operador de estos recursos, lo que ha repercutido favorablemente en el abatimiento de costos y cuidado del recurso.

Implementar la administración de riesgos para masificar el uso de instrumentos de administración de riesgos de mercado (coberturas de precios) que den certidumbre en la obtención de ingresos al productor. En los dos ciclos anteriores, cerca de 50% del algodón producido estaba bajo este mecanismo.

Hoy se trabaja en identificar los medios con el fin de mantener o incrementar el uso de este instrumento.

III. Articular la red para consolidar la posición de las plantas despepitadoras como un medio que permita hacer llegar recursos a los productores primarios. Actualmente más de 70% de los recursos financieros y de fomento tecnológico se canalizan a través de estas figuras, en su mayoría propiedad de los mismos productores, lo que conlleva una serie de ventajas adicionales como consolidación de compras de insumos y venta de productos.

Además de incrementar la participación crediticia en la comercialización del producto, en el presente ciclo se pretende lograr pasar a una participación de al menos 50% del total, que permita a las empresas hacer una mejor planeación de sus ventas.

IV. Agregar valor, para lo cual se llevan a cabo diagnósticos para determinar la viabilidad de la incursión de algunas organizaciones de productores en otros eslabones de la red (industria textil, agroindustria de subproductos).

Para que la estrategia funcione se requiere la participación decidida de los diferentes actores en la red mediante la colaboración y corresponsabilidad, en beneficio de todos.

*Martín García Aguilera es especialista en la Residencia Estatal Chihuahua de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]