En la primera parte, se presentaron algunos datos sobre el sector agroalimentario nacional y sus resultados positivos en la producción en el 2017. Se comentó que la mayor vinculación de la producción con el mercado externo es uno de los factores que ha impulsado el crecimiento del sector, debido a que ha favorecido las inversiones para mejorar la productividad y la competitividad

El comercio agroalimentario de nuestro país ha registrado un dinamismo sobresaliente en los años recientes, con resultados nunca antes vistos en el saldo de la balanza comercial.

En la última década, las ventas al exterior de productos agroalimentarios crecieron a una tasa promedio anual de 8.1%, mientras que las exportaciones totales de mercancías del país lo hicieron a una tasa promedio anual de 4.2 por ciento.

De acuerdo con datos del sistema de estadísticas comerciales de las Naciones Unidas (UN Comtrade), en el 2016, México ocupó la posición 16 entre los países exportadores de bienes agroalimentarios, con una participación de 2.1%, mientras que como importador ocupó la posición 13, con una participación de 1.9% del total mundial.

Según datos del Banco de México, las exportaciones agroalimentarias mexicanas, que representaron 7.9% del valor total de las exportaciones de mercancías, registraron un máximo histórico de 32,440 millones de dólares en el 2017. Con importaciones en este rubro por 27,172 millones de dólares, se registró un saldo comercial superavitario récord de 5,267 millones de dólares.

Cabe destacar que la balanza comercial agroalimentaria registró saldo superavitario en el 2015 por primera vez en 20 años.

Las exportaciones agroalimentarias, en valor, se componen en 48.8% de productos agropecuarios y pesqueros y en 51.2% de productos agroindustriales, incluidas las bebidas y el tabaco.

México exporta principalmente frutas y hortalizas frescas y procesadas (45.2% del valor de las exportaciones agroalimentarias en el 2017) y bebidas (17.3 por ciento). En particular, destacan la cerveza (11.6% del total), el aguacate (8.4%), el tomate rojo (6.2%), el tequila y mezcal (4.3%), la fresa y frambuesa (3.4%) y el pimiento (3.2 por ciento).

Por otra parte, en las importaciones agroalimentarias, destacan los cereales (16.6% del total), la carne y despojos comestibles (14.5%), las oleaginosas (12.0%) y la leche y los lácteos (6.8 por ciento).

Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones agroalimentarias mexicanas, con 77.9% del valor total en el 2017, de acuerdo con datos de UN Comtrade; le siguen en importancia Japón (2.9%) y Canadá (2.5 por ciento).

Estados Unidos es el principal proveedor de las importaciones agroalimentarias de nuestro país, con 69.0% del total; Canadá participa con 6.4%, y Brasil y Chile con 2.3% cada uno, principalmente.

Actualmente, los ingresos por la exportación de productos agroalimentarios superan a los ingresos por remesas, por turismo o por la exportación de productos petroleros.

Al desempeño positivo de las exportaciones también ha contribuido la ampliación del comercio agroalimentario a mercados como Corea, China, la península arábiga y la Unión Europea.

El dinamismo productivo y comercial del campo y la agroindustria continúa, con cifras favorables durante lo que va del 2018, reflejando la mayor fortaleza del sector agroalimentario del país.

*Darío Gaucín es subdirector de Análisis del Sector en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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