La tendencia creciente en la demanda de proteína de origen animal para enriquecer la dieta diaria de la población en el mundo, determina la exigencia de producir más productos pecuarios a fin de satisfacer las necesidades en este rubro.

Se pronostica que para los próximos cuatro años se cuente con una producción 28% más con respecto a los niveles de producción de hace 20 años, es decir, la eficiencia en la producción avícola en general deberá de evolucionar de la misma forma a la demanda a fin no quedar rezagada y mantener su posición como la actividad pecuaria con mayor participación en el abasto de proteína animal en el mundo.

Particularmente el huevo para plato seguirá siendo una actividad predominante en las regiones productores cautivas como lo son Asia, Europa y el continente americano.

La particularidad de las excelentes características del huevo como alimento de consumo humano lo continuara situando como la fuente más importante de proteína, minerales, vitaminas y elementos esenciales para niños, jóvenes, adultos, embarazadas y adultos mayores, sector de la población con mayor necesidad de fuentes de alimentación sanas al aportar un porcentaje calórico adecuado y una calidad proteica excelente.

El consumo nacional per cápita sigue afianzándose como el más alto a nivel mundial, esto representa una oportunidad en el sector ya que existe un déficit interno de producción para abastecer el consumo interno.

Las posibilidades de crecimiento de la avicultura no deben sólo de cifrarse en el desarrollo de grandes esquemas de crecimiento empresarial.

La posibilidad de desarrollar programas que impulsen la producción a través de pequeñas explotaciones avícolas en zonas con vocación y condiciones propicias desde el punto de vista higiene, acceso, sanidad y mercado destino la producción asegurado abre la posibilidad de generar mayor riqueza en el sector rural a través de la generación de empleos y detonar alternativas productivas en zonas que se encuentran limitadas de opciones de desarrollo.

La incorporación de nuevas zonas de producción avícola de huevo en regiones con ventajas climáticas, cercanía a centros de abasto de insumos, centros de sacrificio y que representen franjas sin problemas sanitarios, se integra como una estrategia viable en donde el impacto social y económico favorable en la población de niveles de vida con mayor marginalidad puede ser un factor de cambio importante para muchas núcleos familiares en el sector rural y asimismo, representar un crecimiento indirecto de la actividad bajo un planteamiento de negocios que procura una repartición más equitativa de los beneficios.

El posicionamiento de áreas avícolas nuevas dinamiza más la economía donde se ubican al incentivarse la inversión de otros negocios alrededor de las mismas, con proveedores, estimula la producción de materia prima necesaria (granos, por ejemplo) y en gran medida genera mano de obra.

En el 2012 se estima que se contaba con 443,000 empleos en la producción de huevo en México la cual se vería incrementada en la medida del crecimiento de la capacidad instalada.

*Carlos Rubio Bezies es promotor de la Agencia Veracruz de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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