En la entrega pasada, se habló de la importancia que tiene la implementación de un esquema de desarrollo de proveedores y la problemática que puede atender y ahora en la presente entrega, comentaré los beneficios que se pueden lograr con su implementación y algunas metodologías utilizadas

La estrategia para la implementación de un desarrollo de proveedores es dinámica, pero se puede iniciar con la realización de diversos talleres de capacitación para productores, industrializadores, comercializadores y actores relacionados, en coordinación con instituciones del sector agroalimentario y rural, al desarrollar mesas de trabajo por áreas para analizar el entorno de la red a nivel internacional, nacional y local, analizando la problemática que ha impedido su desarrollo, pero al mismo tiempo, contemplando las alternativas y beneficios para la solución de los problemas que presenta cada uno de los actores.

Como resultado del análisis anterior, suelen identificarse en un primer momento aquellas actividades o modelos de trabajo tradicionales en donde cada actor de la red trabaja sin articulación con el resto de los actores y al mismo tiempo, se plantea un modelo moderno que se caracteriza por una vinculación de negocio entre todos los actores, para buscar una relación de largo plazo y tener una utilidad sostenible acorde con las circunstancias actuales.

Para la implementación del proyecto, se determina el plan de trabajo especificando las estrategias y acciones a realizar, los productores y las empresas tractoras; se explican las oportunidades, problemáticas, necesidades de inversión y perspectivas, entre otros aspectos.

Ahora bien, dentro de los principales beneficios que se pueden atender con la estructuración de un esquema de desarrollo de proveedores, podemos citar: crear sinergia en los participantes de las redes productivas; aumentar la rentabilidad del productor, industrializado y comercializador; disminuir los costos productivos; abastecer la falta de materia prima de la industria; integrar a los productores sin acceso al financiamiento a sistemas de crédito con dispersión de riesgos; simplificar los trámites de otorgamientos y recuperación del crédito; establecer relaciones de medio y largo plazo, y convertir sistemas de producción tradicionales en proyectos de éxito sostenible.

A nivel nacional, existen ya experiencias y programas de desarrollo de proveedores importantes que han logrado fomentar su articulación, al resolver gradualmente la problemática de las redes productivas. Dentro de los casos que puedo citar, se encuentran: la red de valor bovino leche, bovino carne y hortícola, entre otros. Los esquemas de desarrollo de proveedores, bajo la figura de aparcería en el ganado porcino, son un buen ejemplo de ello.

Cabe destacar que entre las instituciones que se involucran e impulsan la implementación de estos esquemas, se encuentra FIRA, conjunto de fideicomisos originados en el Banco de México, en donde se identifican y atienden oportunidades de negocio en las redes agroalimentarias, mediante proyectos de inversión en los que participan los productores agropecuarios y las empresas tractoras, compartiendo riesgos, retos y beneficios, mediante el apoyo técnico y financiero de los proyectos.

Para más información, se puede acudir a las más de 100 oficinas de representación de FIRA en México, los contactos están disponibles en el portal: www.fira.gob.mx.

*Felipe Pacheco Facio es especialista de la Residencia Estatal de FIRA en Sonora.

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