A fin de revertir las problemáticas derivadas del uso excesivo de plaguicidas, la agricultura sostenible, a través del Manejo Integral de Plagas (MIP), busca sustituir el enfoque de exterminar a la población total de plagas manteniendo el nivel de poblaciones de insectos nocivos para el desarrollo de cultivos dentro de los parámetros de los umbrales económicos que determinan el límite de impactos económicos significativos

El MIP promueve la restauración de la biodiversidad funcional, con el fin de reactivar el control biológico de las especies dañinas, así como la aplicación de alternativas ecológicamente compatibles, como pueden ser las asociaciones y rotaciones de cultivo, manejo de plantas conocidas como arvenses, las cuales favorecen la estabilidad de los ecosistemas, la aplicación de prácticas culturales, trampas, uso de semioquímicos, uso de extractos de plantas, e insecticidas biológicos.

El uso de semioquímicos, entre los que se encuentran las feromonas, es una de las prácticas más efectivas en el MIP. Las feromonas son compuestos químicos validados científicamente que funcionan como atrayentes específicos de especies dañinas a los cultivos. El uso de feromonas es sumamente efectivo para el monitoreo de poblaciones, pronosticar su dinamismo, control del crecimiento de las poblaciones mediante el trampeo, y determinación del momento preciso en que se debe realizar el control específico de especies dañinas, de tal manera que se puedan recuperar niveles funcionales de la biodiversidad.

La característica más interesante del uso de las feromonas es el ahorro que genera para el productor. Mientras que los pesticidas tradicionales pueden costar 800 pesos por hectárea, la instalación de trampas con feromonas cuesta menos de 250 pesos por hectárea y son instalados por un asesor especializado. La clave para el adecuado manejo del monitoreo de poblaciones es desarrollar las capacidades del productor para recabar información en cada visita a la parcela.

Para productores con superficies comerciales, existen alternativas tecnológicas que permiten el monitoreo automatizado y remoto de poblaciones de insectos dañinos a los cultivos. Una de estas alternativas es el dispositivo iTrap y la plataforma web Trapview, que en conjunto son una combinación de hardware y software para el monitoreo a distancia de insectos en campo. La iTrap es una cámara alimentada por una celda fotoeléctrica que envía fotos a una placa adhesiva a la que los insectos son atraídos por feromonas. Las imágenes se envían a través de GPRS a la plataforma web Trapview, donde son analizadas con detección automática de plagas y los resultados pueden visualizarse desde la web o a través de dispositivos móviles. El control es en tiempo real y los datos recogidos pueden ser utilizados para análisis posteriores.

De esta manera se realiza aplicación específica en tiempo y por especie, lo que reduce costos de traslado a campo, se incrementa la efectividad en el control biológico y reduce impactos ambientales, al complementarse con el manejo de poblaciones de insectos benéficos.

*Marco Antonio Cabello Villarreal es especialista en la Subdirección de Programas para el Desarrollo de Productores y Prestadores de Servicios de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]