Coneval está al borde de la muerte, o para decirlo más precisamente, al borde de la extinción.

La política de austeridad del gobierno de la Cuarta Transformación está haciendo languidecer, al modestísimo desde origen, Coneval como se conoce por su sigla, al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

Hay que recordar que Coneval nace por un acuerdo unánime de todos los partidos políticos y se crea como consecuencia de la desconfianza de la sociedad mexicana en sus instituciones.

Se erige como un órgano autónomo del gobierno para medir los resultados de los programas sociales.

Durante el sexenio foxista, en el 2004, con la Ley General de Desarrollo Social, se crea el Sistema de Monitoreo y Evaluación en México, y el Coneval como la instancia con autonomía técnica y de gestión con la tarea de medir la pobreza y evaluar la política de desarrollo social. En paralelo se crearon otros instrumentos normativos como la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (2006) —que instauró el Sistema de Evaluación del Desempeño—, así como los Lineamientos Generales de Evaluación, que definieron la coordinación entre las instancias responsables de la evaluación en la Administración Pública Federal (Coneval y SHCP).

La intención era fortalecer el Sistema de Monitoreo y Evaluación en México y avanzar hacia una cultura de evaluación con base en resultados.

Recorte asfixiante

Paradójicamente, en la administración de Andrés Manuel López Obrador, que se autocalifica como un gobierno que busca gobernar en beneficio del pueblo y le está dando especial énfasis a ambiciosos y costosos programas sociales, resulta que el Coneval, que se ha ganado enorme prestigio en muy poco tiempo, está prácticamente “asfixiado financieramente”.

Pero, ¿quién pronostica la extinción de Coneval?

No es un rumor o una mera especulación. Es la advertencia del número uno en ese órgano autónomo, Gonzalo Hernández Licona.

El último clavo en el ataúd del Coneval será la aplicación de un recorte de 20% en su estructura.

Ello implicaría la eliminación de las direcciones generales adjuntas, es decir, eliminaría al personal que se encarga de realizar las evaluaciones de los programas sociales.

El propio Hernández Licona ha intentado convencer a las secretarías de Hacienda y del Bienestar de que el recorte implicaría prácticamente la extinción del organismo. Si se concreta ese recorte, dice el experto, “me da la impresión que el Coneval no va a sobrevivir mucho tiempo”.

La eliminación de las direcciones generales adjuntas significa la desaparición del capital humano que realiza las investigaciones.

De por sí, refiere, el secretario ejecutivo, “Coneval nació chiquito”.

Y si además le quitan el dinero que se aplica para estudios e investigaciones que es con lo que hace evaluaciones, “es posible que el Coneval no pueda hacer bien su chamba”.

Más que un grito de auxilio parece una súplica la que emite Hernández Licona: ojalá que haya una forma importante de dar marcha atrás a esta austeridad, que en el caso del Coneval realmente le llevaría a tener una pérdida muy importante, en el muy corto plazo, afirma.

Por lo que cuenta el funcionario, a pesar de que Gonzalo Hernández Licona ha tocado las puertas necesarias para evitar que se concrete el último golpe contra la institución, lo cierto es que ha topado con oídos sordos y es poco probable que lo atiendan, a pesar de que la tarea de Coneval hoy más que nunca resulta no sólo necesaria, sino imprescindible. Al tiempo.

Tomateros, ¿inspección de calidad?

Los tomateros mexicanos pusieron “el grito en el cielo” porque la negociación con el gobierno estadunidense ha caído en un impasse pues el Departamento de Comercio norteamericano pretende que los productores mexicanos acepten “voluntariamente” que el 100% de los camiones que lleguen a la frontera sean inspeccionados para asegurar la calidad de manera obligatoria.

Desde el punto de vista de los tomateros mexicanos, agremiados en la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida, la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, el Consejo Agrícola de Baja California, el Sistema Producto Tomate Nacional y la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui-Mayo, es una necedad de los productores de Florida que no les reditúa ningún nivel de protección adicional al del Precio de referencia.

Además, advierten, crearía un nudo logístico en la frontera porque tendrían que inspeccionar 120,000 camiones, en un proceso que dura más de una hora y media por camión.

La calidad, dicen los tomateros mexicanos, es un atributo que no pone ningún riesgo a la salud de las personas, de los animales o del medio ambiente, por eso no hay requisitos de importación obligatorios en ninguna parte del mundo.

Los tomateros ya alertaron sobre el tema al secretario de Agricultura Víctor Villalobos, a Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior y al gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz.

Villalobos ofreció respaldo a los productores mexicanos y enviar una comunicación al secretario del Departamento de Agricultura de EU, Sonny Perdue, para advertirle de las consecuencias que generaría la “inspección de calidad” para productores y granjeros de ambos países. Veremos.

ATISBOS

RATIFICACIÓN.- Arturo Herrera fue ratificado en la Cámara de Diputados como Secretario de Hacienda y Crédito Público con 341 votos a favor, 74 en contra y dos abstenciones. Herrera es un funcionario con mucha capacidad y nivel técnico. Ojalá que logre convencer y sobreponer sus puntos de vista a los “rudos” en el gobierno lópezobradorista.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.