A partir de 1997 se redujo  el inventario ganadero que paso de contar en 1997 con 1 millón 721,402 cabezas de ganado, hasta 1 millón 398,493 cabezas de ganado en el año 2005, hasta su recuperación hasta llegar a 1 millón 578,990 cabezas en el 2015, impulsada por medidas gubernamentales para estimular el  repoblamiento del ganado; la producción de carne en canal por su parte pasó de 56,519 toneladas (Ton) que significó el sacrificio de 247,000 cabezas de ganado en 1997 a 68,255 Ton  con el sacrificio de 297,705 cabezas en 2016 (Sagarpa–SIAP).

Las instituciones del sector agroalimentario son parte importante de la recuperación del hato, destaco los saldos de cartera de FIRA, que coordina la SHCP, que en Tabasco el financiamiento a la ganadería ha crecido 197% en términos nominales en el periodo 2007–2016, pasando de 248.84 millones de pesos a 489.63 millones, pero es la composición de esa cartera lo que revela el destino; en el 2007 62% de la cartera fueron avíos para engordas y 38% refaccionarios, mientras que al cierre del 2016 las cifras se invierten quedando la composición en 26% de avíos y 74% de refaccionarios.

El crédito refaccionario en los últimos años se basó en esquemas de inversión tripartitas, el monto total de la inversión se divide en 30% de apoyo gubernamental, 56% de crédito a largo plazo y condiciones de pago adecuadas a la actividad y 14% es aportación del productor al proyecto. Este esquema  facilita a los ganaderos la capitalización de sus ranchos permitiéndoles crecer el pie de cría (vientres y sementales de calidad), infraestructura y equipos para incrementar su productividad.

La disponibilidad de tierras, agua, tecnología y recursos biológicos mejorados hace pensar que las condiciones están dadas para el despegue de la ganadería tabasqueña, hace falta fortalecer dos factores que antaño fueron factores de éxito y que hoy se requiere apuntalar: la organización de los productores y ampliar los canales de crédito.

En la medida que los ganaderos visualicen su potencial y desempeño como empresarios rurales les permitirá retomar una figura fortalecida para interactuar debidamente con las autoridades, las asociaciones ganaderas locales son un buen ejemplo de ello por su adecuada administración, faltaría que retomen la unión como gremio e impulsar los proyectos que son indispensables para la competitividad como el Rastro TIF, proyectos de acopio y beneficio lecheros, logística y concentración de la oferta para mejorar los precios al productor.

Los canales de crédito para la ganadería se han diversificado, actualmente FIRA canaliza créditos a la actividad mediante nueve intermediarios distintos, seis bancos y tres intermediarios no bancarios y se está por calificar líneas directas con uno más.

Las condiciones están dadas para que la ganadería de Tabasco se siga fortaleciendo para resurgir como el ave fénix, siendo fundamental la decidida participación de los ganaderos tabasqueños.

*Ramón Carlos Pérez Torres, agente de FIRA en Villahermosa. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”.

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