El proceso de registro de plaguicidas en México es lento y caro, los requisitos para registrar son excesivos y se encuentran dispersos en 40 normas y, además, 50 millones de contenedores vacíos de plaguicidas (SAGARPA, 2015) se están desechando y muchos de ellos se abandonan en los campos, son algunas de las conclusiones del reporte “Gobernanza Regulatoria en el Sector de Plaguicidas de México” de la OCDE 2021.

El documento señala que el sistema nacional de gestión de plaguicidas no cumple con los estándares de las buenas prácticas internacionales, indica que el sector es un desorden y no recibe la suficiente atención de las autoridades.

Afirma que México carece de una política nacional que establezca las prioridades para la gestión de plaguicidas. Esto genera una situación en donde las metas son contradictorias, por ejemplo, aquellas relacionadas con la protección de la salud humana en contra de la protección de cosechas. ¿Qué es más importante la alimentación o el riesgo para la salud?

Querido lector, hoy día un registro de un plaguicida de bajo riesgo en Cofepris tarda más de un año, si corre con suerte y debe invertir cientos de miles de pesos en estudios y evaluaciones, mismas que ya fueron realizadas por o en otros países.

Adicionalmente, si bien la regulación mexicana es paranoicamente abundante la Cofepris se reserva el derecho de solicitar mayores requisitos e información adicional.

El área de plaguicidas y nutrientes vegetales recibe poca atención, será porque no tiene el relumbrón de las vacunas, es un área abandonada, considerada como un problema sin solución en la Cofepris, basta señalar que en esta administración han cambiado tres veces al titular del área. Muchas para un área tan especializada. Existen mas de 5,000 tramites atrasados en el área de plaguicidas, reportan las organizaciones de formuladores y distribuidores.

En la estrategia de transformación digital impulsada por el Dr. Alejandro Svarch el registro de plaguicidas brilla por su ausencia.

Es un desastre que tres dependencias decidan sobre los registros y que lo regulen seis leyes federales, 14 reglamentos y 30 normas oficiales mexicanas: un verdadero tsunami regulatorio.

El documento señala que urge para nuestro país una estrategia nacional de gestión de plaguicidas coordinada por un solo organismo.

La OCDE indica valiosas recomendaciones para resolver el galimatías jurídico administrativo que es la gestión de plaguicidas. Vale la pena que los asesores del Dr. Svarch lo lean con atención. Hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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