Para realizar una o varias operaciones de cobertura, es necesario abrir un contrato de intermediación y conocer el mercado, puesto que las fluctuaciones en los precios de los futuros y opciones suele ser mucho más volátil que en los mercados de renta variable

Un elemento importante para la toma de decisiones en la contratación de coberturas es el cálculo de la base. Este concepto se define como la diferencia entre el precio de contado y el precio del futuro del producto.

La base puede variar, ya que está determinada por diversos factores vinculados a las condiciones del mercado local. Por ejemplo, al planificar la compra de maíz en mayo del 2020, se observa que varios proveedores de la zona aseguran un precio de contado de 3.80 dólares por bushel; sin embargo, cotizando en el mercado los futuros de ese mes, actualmente se cotiza en dólares, en 3.75 por bushel.

En el supuesto anterior tendríamos como estrategia dos opciones: 1. Pactar un precio de contado en este momento de 3.80 o 2 dólares. Establecer una cobertura con futuros de 3.75 dólares por bushel, pero dejando la base abierta.

En ese sentido dejar la base abierta significa que el riesgo en el cambio del precio del commodity queda abierto a fluctuaciones. Si en su experiencia como productor usted conoce el mercado, puede determinar que la base podría fortalecerse y subir el precio, pero teniendo en cuenta las expectativas del mercado y sus finanzas corporativas, encuentra que la cobertura es la mejor opción, y se pacta en este momento un futuro a mayo en 3.75 dólares con la base abierta.

En este ejemplo, cuando se ejerce la cobertura, se compran futuros de maíz adquiridos en mayo en un precio de 3.75 dólares por bushel, pero llegando el mes de abril, puede vender los futuros de maíz en 4.25 dólares por bushel, obteniendo así una ganancia de 0.50 dólares por bushel.

Con el precio del futuro a 4.25 dólares por bushel, el contrato de futuros del maíz se vende entonces con una ganancia de 50 centavos (5.25–4.75 dólares). Ahora, con un precio de contado de 4.20 dólares por bushel, menos la ganancia por bushel, el precio de compra neto es de 4.70 dólares por bushel. Tomando en cuenta esto, el precio es 50 centavos más barato de lo que actualmente pagaría y 10 centavos más bajo de lo que se hubiera pagado en un acuerdo de contado a largo plazo.

Por otro lado, en el mercado de contado el escenario podría haber sido pactar el precio en 3.80 dólares por bushel, y si al llegar abril, la compra de maíz de contado cotiza en 4.20 dólares por bushel, el resultado de esta operación habría sido una pérdida de 0.40 dólares por bushel.

Aunque invertir en mecanismos de mitigación de riesgos como la contratación de coberturas de precios resulta ya para muchos medianos y grandes productores un mecanismo común, es para otros de menor tamaño una excelente opción cuando lo hacen de manera organizada o agrupada a través de organizaciones, uniones o asociaciones, y de esta forma, recibir asesoría, capacitación, información y apoyos que instituciones como FIRA puede canalizar a través de ellas.

*Gerardo Agustín Ferreira Sánchez es especialista en Mercados Financieros, en las oficinas centrales de FIRA. La opinión aquí expresada es de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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