La claridad de la información que procesamos será la medida y alcance de nuestros actos, por esa razón revisaremos los últimos acontecimientos y análisis más importantes de la semana (que termina el 24 de mayo del presente año), permitiendo ver la continuidad de los mismos y su trascendencia.

La pandemia sigue marcando nuestras vidas, toda nuestra esperanza está centrada en la vacuna, la única que nos regresará a la normalidad, la que según la OMS deberá ser patrimonio de la humanidad; seguimos revisando las actuaciones de los gobiernos, por ejemplo, los ensayos de inmunidad de rebaño, la experiencia de Suecia no ha dado los resultados esperados, pero tampoco las múltiples pruebas y el confinamiento, como es el caso peruano, pues a pesar de tener la tasa más altas de test de Latinoamérica, proporcionalmente, no ha impedido ser el segundo con más casos en el continente. Por otro lado, estamos viendo los primeros resultados del regreso paulatino, tal parece que regresaremos a nuevas cuarentenas, por lo pronto las fronteras se mantienen cerradas en varios países. La nota la dio la portada de NYT, publicando nombres de los 100,000 muertos en EU, no son un número son personas y debemos tomar conciencia de ello.

Los otros afectados directos e inmediatos serán el trabajo y la economía, en México están en riesgo 7 de cada 10 empleos según la Cepal; el forense del Euro nos advierte que una segunda ola de virus desencadenaría bancarrotas masivas, Soros lo confirma, la economía de UE puede sucumbir si tenemos una segunda oleada. Los países enfrentan desafíos sin precedentes, el primero en levantar la mano y aceptarlo es China; Sergio Mota nos advierte “ahora todos somos keynesianos” para apalancar la demanda efectiva de bienes, que se ha restringido en todo el mundo, al final, el resultado: 60 millones a la pobreza extrema se sumarán con la pandemia, en México cada hora 1,300 entran en esta situación. El desarrollo humano se revierte por primera vez en 30 años, nos advierte la ONU. Rolando Cordera hace hincapié en lo poco que se hizo por nacionalizar la globalización y trabajar por nosotros, a esto se suma la discusión del PIB, por ello Everardo Elizondo nos recuerda el debate que se dio en Francia sobre esta medición, los Chinos también parecen mirar hacia otro horizonte, parece que deja de ser el gran tótem, China dará prioridad a garantizar nivel de vid; para sumarle al problema, Carlos Urzúa afirma que la 4T está dando palos de ciego, pues sin apoyo a las empresas y trabajadores no se puede avanzar, por eso se extraña Aguilar Camín de que no se use la línea de crédito con el FMI y la Reserva Federal, así como Luis Miguel González, al cuestionar qué hacer con los ricos, la clase media y los pobres, pues no encuentran propuestas concretas enfocadas a cada sector económico; la encrucijada queda: más impuestos y reparto de capital o más pobreza y desigualdad. Epigmenio Ibarra lo dice claro: los pobres, los olvidados de siempre, ellos son lo mas importante, por eso la tesis de Martí Batres “es la honra del estado de bienestar”. Pero no es una lucha de clases propiamente, Alejandro Moreno hizo la encuesta y 50% de os mexicanos no se piensan en referencia a una clase social. No dejemos de observar que salieron del país en esta pandemia recursos por 121 mil millones de pesos (equivalentes al 1.2 PIB). Federico Arreola reclama que el CCE maniobra para naufragar 4T y México, lo cual confronta Luis Carlos Ugalde al señalar más bien que es un rompimiento del presidente con los sectores empresariales, lo que ya es irreconciliable. Otros dos aspectos que han adquirido importancia relevante en la pandemia es la ecología y la tecnología, Juan Ramón de la Fuente y Jorge Negrete nos hablan del poder que tiene la tecnología para salir adelante del Covid-19 y la importancia de actualizar la agenda digital, por su parte Gustavo Ampugnani, señala que la crisis ecológica es sistémica, se centra en nuestro nivel de consumo, lo que resulta el desafío más grande de recursos naturales de la historia; pero bueno, Michel Moore lo cuestiona en su tesis, y a muchos ecologistas, con el documental Planeta de humanos.

En la línea de los cambios económicos, Lorenzo Meyer habla del déficit de empatía de las élites, anti estatales pero gobernantes, globalizantes pero encubridoras de corrupción, paradas por la traición a la democracia real, la inclusiva; lo que refuerza Raúl Zaffaroni al afirmar que vivimos un totalitarismo financiero, que se enrosca sobre si y paraliza la economía. Volpi nos habla del conflicto de AMLO con el neoliberalismo, al que cuesta dificultad identificar en su concepto, el cual confunde con el porfirismo del siglo XIX, por eso lo define como un moralista utópico, Aguilar Camín también señala la utopía de la república pobrista, un poco de ello tiene la tesis de Diego Valadez cuando reflexiona sobre el presidencialismo arcaico. Por otro lado, surge la internacional progresista, busca solidaridad del mundo, y las muestras están en varios lados, en EU hay cientos de redes de asistencia activas en este momento. El mundo sigue marchando, por ello vemos protestas de ultraderecha en España y Alemania, en Ecuador y Chile son los trabajadores desesperados, es el desconfinamiento de la protesta social, como lo titularía Omar Ceped.

Carmen Aristegui advierte que la militarización no puede tener como base la aprobación social solamente, sus consecuencias son graves, se advierte un intento por normalizar la acción civil de los militares, pero es que al final el centro no se ha movido, se encuentra en el estado de derecho no en la acción de represión, Diego Valadez lo señala claro: si el Estado altera la norma, la palabra, la adhesión al derecho tiene a decrecer, eso lleva a la anarquía o represión.

No dejemos de lado el análisis de lo que estamos perdiendo, la importancia del contacto, su poder curativo, por eso Irene Vallejo nos transporta al momento de una incubadora, para apreciar con ternura que esa caricia de la madre al niño es el hilo conductor hacia la vía, el mismo hilo, el del contacto humano, que nos mantiene aquí, el que no debemos perder.

Por último, citamos a Ignacio Ramonet: “la pandemia es un hecho social total que convulsiona el conjunto de las relaciones sociales y conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los valores”. Más claro ni el agua.

*El autor es maestro en Derecho por la UNAM. Abogado postulante.

Twitter: @riclandero