Como lo mencioné en la primera parte de esta columna, es necesario diseñar estrategias para orientar de manera sostenible la producción agrícola del estado de Chihuahua, con criterios para garantizar un uso racional del agua y establecer un equilibrio ecológico de la entidad, ya que el uso indiscriminado del agua puede llevar a un punto de crisis sin retorno por factores como los que expondré enseguida

Del volumen total de agua que se aprovecha en Chihuahua, aproximadamente 5,400 millones de metros cúbicos anuales (40.3%) provienen de escurrimientos superficiales, mientras que el 59.7% restante de agua subterránea; la actividad agrícola consume 89.8% del total.

En cuanto al agua subterránea en Chihuahua se tienen identificados 61 acuíferos, de los cuales al menos 20 están en condiciones de sobreexplotación, de acuerdo con información de la Conagua; es decir, en estos acuíferos el balance entre la recarga natural y el volumen aprovechado es negativo, algunos de ellos están en condiciones de explotación que pueden llevarlos a una situación irreversible, ya que se extrae hasta cinco veces su capacidad de recarga anual.

En un esfuerzo institucional, en el periodo 2009-2015, FIRA en Chihuahua, en coordinación con dependencias del sector y los diferentes niveles de gobierno han conjuntado acciones y recursos a través de convenios de colaboración para ejercer incentivos de la Sagarpa por medio del Esquema Estratégico de Tecnificación del Riego, poniendo a disposición de los productores del estado apoyos directos, créditos y otros servicios de apoyo colaterales.

Derivado de esta acción, se han logrado concretar 860 proyectos de tecnificación de riego en 43,000 hectáreas y en beneficio de 1,150 productores, con una inversión total de 1,300 millones de pesos, de los cuales 470 millones corresponden a incentivos del gobierno federal (que representa cerca de 18% del total de recursos ejercidos por FIRA en coordinación con la Sagarpa para este programa) y el resto se ha realizado con recursos crediticios y aportaciones de los mismos productores.

De acuerdo con lo anterior, se han logrado mejorar los niveles de eficiencia en la aplicación del agua al menos en esta superficie, pasando de niveles promedio de 50% a niveles de 75-80% en la superficie tecnificada, con beneficio directo en el ahorro de agua, lo que a su vez implica menor abatimiento de los mantos acuíferos y reducción en costos de cultivo.

De esta manera, el conjunto de fideicomisos establecidos en el Banco de México (FIRA) pone su granito de arena en el camino por construir una agricultura sustentable para el estado y para que los números del sector que son motivo de orgullo en Chihuahua sean sólo el principio del futuro estable y promisorio que se debe heredar a las futuras generaciones.

Hay mucho camino por recorrer: se estima que sólo 30% de la superficie de riego está tecnificada, por lo que es necesario continuar con el diseño de estrategias y acciones en estrecha coordinación con los gobiernos y dependencias del sector, intermediarios financieros y organizaciones de productores que hacen posible que FIRA siga cumpliendo con su misión.

*Martin García Aguilera es especialista en la Residencia Estatal de FIRA en Chihuahua.

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