La libra sigue deprimida ante la perspectiva de ver a Boris Johnson entrar en el número 10 de Downing Street la próxima semana.

Desde mayo, cuando la primera ministra, Theresa May, anunció su dimisión, la moneda británica ha bajado de 1.315 a 1.244 dólares y de 1.176 a menos de 1.108 euros, ante la perspectiva de que su probable sucesor vaya a una salida brusca de la Unión Europea.

La esterlina está en mínimos de 27 meses ante el dólar y de seis meses ante el euro. En la última estimación de Berenberg Bank, hay 35% de probabilidades de un Brexit duro el próximo 31 de octubre. Otras firmas como Société Générale o Bank of America dan opciones más cercanas a 50%, ya que ven difícil que Johnson pueda renegociar con Bruselas un acuerdo de divorcio aceptable por el Parlamento británico. En RBC creen que el escenario más probable, también muy incierto, es que se retrase de nuevo la separación y Reino Unido vaya a elecciones generales.

El otro factor que deprime la libra es la perspectiva de que el Banco de Inglaterra baje tipos de interés al final de año, tanto por el potencial impacto del Brexit como por la necesidad de responder a una posible ralentización de la economía global. RBC cree que habrá un recorte de 0.75 a 0.50% en noviembre.

Meer Chandan, analista de divisas de J.P. Morgan, considera que “hay pocos factores que puedan parar la sangría de la libra este verano”, ya que la incertidumbre de las negociaciones con la UE y las posibles bajadas de tipos llegan con Reino Unido como uno de los países con peores déficits por cuenta corriente. Su consejo es vender esterlinas y comprar franco suizo y yen japonés.

Pese a este panorama, algunos analistas consideran que puede ser el momento de volver a comprar libras, al estar descontada la llegada de Johnson a Downing Street y no esperarse grandes encontronazos del nuevo primer ministro con Bruselas o con el Parlamento británico al menos hasta septiembre.

Para Daniel Trum, de UBS, “los mercados están descontando más de 50% de probabilidades de un Brexit sin acuerdo al final de octubre. Esto parece exagerado, ya que esa salida brusca no es nuestro escenario central, aunque esperamos que siga la incertidumbre con una nueva extensión del Brexit y unas elecciones generales. Esto debería mantener el cambio alrededor de 1.15 euros durante los próximos 12 meses”.

Según Morgan Stanley, un Brexit sin acuerdo puede desplomar la libra a 1-1.10 dólares. Antes, si Johnson lanza una dura actitud negociadora, podría situarse entre 1.10 y 1.20 libras.

Si adopta una posición más constructiva, se mantendrá por encima de 1.20 dólares. Pero si hay un acuerdo de salida amistosa o bien los laboristas dedican apoyar un nuevo referéndum y esta opción gana fuerza, la divisa británica podría vivir un rally hasta 1.35 dólares.

@Amparopolo y @RcasadoRoberto