El contexto de la avicultura nacional, de acuerdo con el Atlas Agroalimentario 2017 de la Sagarpa, señala que la producción nacional de carne de ave mantuvo en el 2016 un crecimiento superior al de la población: 3.9% en comparación con el 2015, destacando dicho documento que el consumo de carne de ave en México se mantiene en ascenso, razón que motiva la compra en el exterior de cerca de 500,000 toneladas del cárnico

Considerando lo anterior, esta nota de análisis pretende enfatizar los beneficios de la producción de ave de origen libre que actualmente, por cierto, es una tendencia respaldada por un eslogan comercial que busca posicionar a la producción de huevo para plato y a la producción de carne de pollo para consumidores con un mayor grado de conciencia ecológica y de respeto animal.

Las preferencias actuales de los consumidores por productos avícolas diferenciados están propiciando el desarrollo de nichos de mercado de mayor valor que significarían áreas de oportunidad, donde puede encontrar cabida una avicultura de tipo social que detone el mejoramiento del núcleo familiar en nuestro sector rural; en este sentido, resulta conveniente una producción planificada basada en un diagnóstico inicial para una producción avícola más especializada que se constituiría como la base fundamental para poder sustentar proyectos rentables que le permitan al pequeño productor mantener vigente esta actividad y contar con negocios a largo plazo.

Como resultado del diagnóstico mencionado, será necesario definir aspectos de relevancia que permitan estructurar un esquema de negocios para la producción avícolas de aves libres que englobe aspectos como el de ubicar el mercado destino identificando sus características, necesidades y condiciones de abasto, estándares de calidad requeridos, volúmenes demandados, empaque y precio. En cuanto a las áreas de desarrollo de la producción avícola de aves libres, con base a la rentabilidad de la producción, sería por efectos de recursos disponibles, disponibilidad de mano de obra, cercanía a los mercados, condiciones de clima, vías de comunicación, etcétera.

De igual manera será importante definir modelos productivos mínimos rentables que permitan al pequeño inversionista alentar la implementación de la producción, no perdiendo de vista las condiciones de mercado justas al productor avícola, sustentadas en las ventajas competitivas de un mercado más diferenciado para estos productos, que le permitan mantener márgenes de utilidad adecuados que detone la actividad.

También será necesario considerar el proceso de capacitación y asesoría al pequeño avicultor en el manejo productivo bajo condiciones de libertad y la estructuración de esquemas de negocios integrales (aparcerías, inversiones de riesgo compartido, esquemas de retenciones, alianzas estratégicas, entre otros) que den certeza de la recuperación de recursos aportados por fuentes financieras, subsidios de índole federal o estatal y capital propio a los inversionistas avícolas.

En la segunda parte de esta nota continuaré abordando el análisis de la producción de aves en libertad.

*Carlos Rubio Bezies es promotor de la Agencia Veracruz de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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