El próximo domingo el éxtasis que le provoca a Angela Merkel escuchar la ópera “El holandés errante”, de Richard Wagner por las mañanas, será diferente y tendrá un aroma de Auf wiedersehen.

Porque ese día se llevarán a cabo las elecciones federales que pondrán fin a su gobierno y que harán que tras 16 años en el poder, deje la Cancillería en Berlín una vez se forme una nueva coalición de gobierno.

No hay plazo que no se cumpla en esta vida. El día llegó. No obstante, también hay que tener presente que sustituirla no será fácil para los alemanes.

De acuerdo con las últimas encuestas ninguno de los tres candidatos los convence del todo, las opiniones han fluctuado en los últimos meses, y la incógnita sobre el futuro de esa nación gira alrededor de tres preguntas:

¿Continuará el legado de Merkel con la victoria del candidato de su bloque conservador, Armin Laschet? ¿O lograrán Olaf Scholz y los socialdemócratas poner fin al gobierno conservador? ¿O seguirá Alemania gobernada por una mujer con un primer gobierno liderado por los Verdes y Annalena Baerbock?

El panorama está abierto.

Hasta ahora Olaf Scholz es el candidato que tiene las mayores posibilidades de ganar. Es visto como una opción sensata porque es el que tiene mayor experiencia dentro del gobierno. Fue alcalde de Hamburgo entre 2011 y 2018, y actualmente es vicecanciller y el ministro de finanzas. Después le sigue Armin Laschet, el candidato de Merkel, quien partía como favorito en las encuestas, pero su campaña se ha venido abajo en las últimas semanas, por errores que le han restado credibilidad. Sobre todo cuando se le vio carcajeándose en una visita a la zona afectada por las inundaciones. Hasta el final, se encuentra Annalena Baerbock, la autodenominada candidata de la renovación, que después de haber lidereado por un breve periodo las encuestas en mayo, no se mueve del tercer lugar.

Los alemanes se encuentran inquietos y ya hay incluso algunos que comienzan a extrañar a Merkel antes de que se haya ido, mientras que otros se encuentran enojados porque dicen que no los preparó para el cambio.

Lo cierto es que hay una generación entera que no ha conocido a otro Canciller y que el sólo hecho de que “la mujer más poderosa del mundo”, se retire a su santuario culinario para cocinar sopa de patata y ganso con ciruelas pasas, tal y como le gusta, les parece el inicio de un universo incierto.

Porque aunque usted no lo crea, lo que más le gusta a Angela Merkel es cocinar, e incluso ha declarado en varias ocasiones que le prepara el desayuno a su marido todas las mañanas. Tarea de la vida conyugal que seguramente después de esta elección, ya realizará con más calma.

Los resultados oficiales provisionales se darán a conocer en las primeras horas del día siguiente. Sin embargo, el recuento definitivo, como sucede en diversos sistemas electorales, puede demorar semanas. En las elecciones de 2017, por ejemplo, el resultado oficial definitivo se anunció formalmente en la Comisión Electoral Federal del Parlamento el 12 de octubre, 18 días después de la jornada electoral.

Merkel ha sido un símbolo de estabilidad en Europa desde que asumió el cargo en 2005; la química de formación ha resistido una ola de populismo, una crisis financiera, una pandemia y el Brexit, por lo que se puede decir que para mejor y peor, llenar sus zapatos no será fácil.

Auf wiedersehen Merkel

El último en salir apague la luz.

Twitter: @HenaroStephanie

Stephanie Henaro

Profesora de Geopolítica

El último en salir apague la luz

Analista y comentarista mexicana. Estudió la licenciatura en relaciones internacionales en el Tecnológico de Monterrey CCM y en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences-Po). Cuenta con una especialidad en política exterior rusa por el MGIMO de Moscú y una maestría en Geopolítica, Territorio y Seguridad en la Universidad de King’s College London en Inglaterra.

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