¿Le acaban de pagar, lector, y ya se quedó sin dinero? Esta situación le ocurre constantemente a muchas personas al no realizar un presupuesto que les permita controlar sus gastos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2016, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) 15% del sueldo mensual de los mexicanos se va en gastos hormiga, llamados así porque al ser pequeños pasan desapercibidos; mientras que un equivalente a 3% de su salario mensual es destinado a erogaciones financieras relacionadas con el ahorro.

Tomando en cuenta el ingreso promedio mensual de 14,300 pesos de una persona en México que reporta el Inegi, 15% de gastos hormiga equivale a 2,150 pesos, que acumulados en un año pueden llegar a representar casi dos meses de sueldo.

De acuerdo con la calculadora de ahorro para el retiro de la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro (Consar), una persona de 25 años que destina esos 2,150 pesos al ahorro voluntario en lugar de a los gastos hormiga, a los 65 años de edad se podría retirar con una pensión mensual aproximada de 8,900 pesos. Algunos autores han demostrado que incluso personas con ingresos inferiores al promedio también tienen la capacidad de ahorrar, pero esto no sucede en muchos casos por la falta de autocontrol (Banks, Blundell y Tanner, 1998).

En relación con este problema, Richard Thaler, Premio Nobel de Economía 2017, en su estudio “An Economic Theory of Self-Control” menciona que si bien las personas tienen necesidades o impulsos, deben aprender a controlarlos. Lo mismo sucede cuando uno se enfrenta a una decisión de compra: tiene que elegir entre comprar un bien o no hacerlo.

El estudio también menciona que las personas suelen “elegir lo más fácil en lugar de lo más adecuado”, lo cual se relaciona con el hecho de que suelen creer que lo que les está sucediendo ahora se mantendrá constante en los días, meses o años; además, prefieren la gratificación inmediata, y, como consecuencia, cuando toman decisiones financieras, sólo consideran el presente y se olvidan del futuro.

En este sentido, muchos de los gastos hormiga que las personas realizan a diario no los consideran importantes porque suponen que comprar un café por la mañana o unos cigarros por la tarde no afectará sus finanzas futuras. Por esta razón, Thaler considera necesario utilizar un nudging, o empujón, que ayude a las personas a tomar decisiones financieras adecuadas.

Partiendo de lo anterior,  es bueno buscar herramientas que ayuden a ahorrar. Por ejemplo, existe una aplicación que ayuda a equilibrar los gastos con el ahorro, mejorando de manera directa la administración de los ingresos, también permite ahorrar sin que uno se dé cuenta a través del establecimiento de metas financieras programables a partir de una cantidad de ahorro fija. Este tipo de herramientas puede contrarrestar el efecto de los gastos hormiga de manera sencilla y mantener un ahorro constante.

*El autor es director de Nuevos Negocios Digitales de BBVA Bancomer.