La jornada electoral de donde se renovaron tres gubernaturas y 212 ayuntamientos, empezó con cabezas de marrano tiradas e innumerables denuncias sobre prácticas ilegales.

Al final, como era de esperarse, los candidatos de cada partido se autoproclamaron triunfadores. La maña política invade a los encuestadores que se venden al mejor postor.

Es imposible saber con precisión al ganador en este país, con las encuestas de salida resultan un fiasco, con los programas de resultados preliminares de las entidades –que por cierto son muy caros- son de risa loca. A las 10:30 p.m. estaban contabilizadas 3,105 casillas en el Estado de México, de 18,606 (16.65%).

Sea cual sea el resultado en el Estado de México, el gran ganador es Morena que fue a patearle al PRI el rancho en la mismísima tierra de Enrique Peña Nieto, pese a los incontables y magnificados errores de Andrés Manuel López Obrador y la candidata Delfina Gómez, fueron capaces a lo largo de la campaña de aumentar la plusvalía electoral de su partido. Se equivocan quienes dicen que Andrés Manuel López Obrador competía en el Estado de México, nuevamente se reflejó la capacidad de este político para generar un clima en favor de su candidata. Al momento de escribir esta columna Morena aventajaba por 2% al Partido Revolucionario Institucional.

Para el PRI, las noticias son como las quieran leer, gane o pierda le alcanzó para competir en tres gubernaturas, el barco priista navega sin dirección, Ochoa Reza no es el capitán adecuado, el peñismo y sus operadores dejarán un cascarón vacío al candidato priista a la Presidencia de la República que poco le aportará a su causa. Los graneros electorales de otras épocas: Veracruz y el Estado de México están comprometidos.

En Veracruz, la coalición PAN-PRD gobernará la mayoría de los ayuntamientos. Las principales ciudades, Xalapa, Minatitlán, Coatzacoalcos y Poza Rica serán gobernadas por Morena; la buena noticia es que tres ayuntamientos serán gobernados por candidatos independientes: Tuxpan (Oscar Octavio Greer Becerra), Tlacotalpan (Cristian Romero Pérez) y San Andrés Tuxtla (Octavio Pérez Garay).

En fin, los políticos mienten y las encuestadoras también, se venden al mejor postor, en México todavía no es posible tener una democracia confiable que otorgue certeza a los resultados electorales de forma expedita pese a las cantidades millonarias que se invierten en el INE y las OPLES, atención señor #LorenzoCordoba-notrabajoendomingo.