El maíz es uno de los cereales más importantes en el mundo debido a los múltiples usos que ha tenido en las diferentes culturas a través de la historia

Este cereal forma parte de la canasta básica de algunos países como México, Bolivia, Ecuador y varios países de África subsahariana (FAO, 2015).

Además, es un insumo fundamental en la industria de alimentos destinados al consumo pecuario; los países o regiones con mayor consumo animal de maíz son China, Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil y México.

Por otra parte, el maíz también es empleado en la industria alimenticia como edulcorante y en la industria energética para la producción de bioetanol.

A consecuencia de esta diversificación de la demanda, es necesario impulsar un mayor crecimiento en la producción de maíz.

En esta columna presento un panorama general de la producción mundial de maíz, del 2000 al 2016, y la perspectiva de la demanda de cereales en la década siguiente.

Esto con la finalidad de dar contexto a la importancia de las acciones de FIRA -conjunto de fideicomisos establecidos en el Banco de México, que forma parte de la banca de desarrollo que coordina la SHCP-, las cuales están orientadas a mejorar la productividad en maíz.

De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés), el rendimiento de maíz en el ciclo comercial 2000/01 se ubicó en 4.3 toneladas por hectárea a nivel global, 8.6 en Estados Unidos y 2.5 en México.

Para el ciclo 2015/16, el rendimiento de maíz se situó en 5.4 toneladas por hectárea a nivel global, 9.4 en Estados Unidos y 3.0 en México.

Durante el periodo de 2000/01-2015/16, el rendimiento creció, a nivel global, en Estados Unidos y en México a una tasa promedio anual de 1.5, 1.4 y 2.2%, respectivamente. Es decir, para el período de análisis, el rendimiento promedio para México es menor que el mundial y el de EU, pero la productividad de México crece a mayor ritmo.

En este sentido, las Perspectivas Agrícolas 2016-2025 de la OCDE-FAO (2016) estiman un crecimiento global (moderado) en el consumo de maíz para este periodo y prevé que el aumento en la producción de cereales provenga, sustancialmente, de incrementos en productividad.

Entonces, ante las expectativas de aumento en la demanda de maíz en los próximos años, las acciones dirigidas a mejorar la productividad primaria desempeñan un papel fundamental.

El gobierno de México promueve estrategias y acciones orientadas a aumentar la productividad de los productores de maíz. En particular, FIRA impulsa la adopción de nuevas y mejores tecnologías y esquemas de desarrollo de proveedores como parte de la política nacional para mejorar la productividad en maíz.

En la siguiente columna comentaré a mayor detalle algunas de las estrategias y acciones de FIRA en la cadena productiva de maíz.

*Claudia Graciela Cervantes Rodríguez es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA.

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