Cada 31 de diciembre, la mayoría de las personas tiene como deseo obtener más ingresos para poder afrontar los retos que se presenten en el año que está por comenzar.

Este propósito aparece en muchas ocasiones sin tomar en cuenta algunos aspectos que permitan cumplirlo. Algunos de ellos son tan sencillos como saber cuáles son los ingresos, cuáles los gastos y cuáles son las deudas que cada persona tiene.

Es importante poder identificar estos tres rubros al menos para saber cuáles son las capacidades financieras con las que se cuenta y considerarlas.

Para el caso de los ingresos se debe contemplar el ingreso neto, es decir, el ingreso recibido después de las retenciones correspondientes. Esto permitirá tener una idea más clara del monto que se recibe ya sea de forma quincenal o mensual. 

Cuando se tiene una tarjeta de crédito, es importante que la línea de crédito no sea considerada como un ingreso adicional, sino un apoyo financiero en caso de requerir un mayor monto a lo presupuestado.

Con los gastos, se deben etiquetar los que son fijos y los que son variables. Por gastos fijos se entienden los gastos esenciales de un hogar como lo son la renta o el pago de hipoteca, transporte, el pago de los servicios básicos como luz, agua e internet. Por gastos variables normalmente se entienden gastos de ocio como pueden ser salidas al cine, a restaurantes, compra de ropa, entre otros que sean menos frecuentes o que sean ocasionales.

Con respecto a las deudas, se debe conocer cuáles son los montos y los plazos a cumplir para poder liquidarlas. En el caso de las deudas de tarjetas de crédito, siempre se debe buscar pagar un monto superior al pago mínimo para pagar menos intereses y liquidar la deuda en el menor tiempo posible.

Todo esto representa solo el primer paso a realizar para poder tener una idea clara de la situación actual de las finanzas personales.

Uno de los primeros propósitos que se pueden implementar de manera inmediata es reducir los gastos variables y sustituirlos por un ahorro. Iniciar con un nuevo hábito como lo es ahorrar, permitirá contar con un dinero “separado” que puede ser utilizado para gastos imprevistos o para alcanzar un sueño, como lo puede ser un viaje, el apartado de un hogar, la inversión de un proyecto o el pago de un curso educativo.

Ante la incertidumbre que se ha vivido en los últimos años, la situación que se observa de inflación se debe de poner en la mesa para pensar en los retos que se tienen por delante respecto a las finanzas personales y cómo se puede actuar ante ellos sin que esto perjudique la economía personal y familiar.

*El autor es VP Investment Advisor Manager - BBVA Asset Management

 

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