Santiago Mercado, director de finanzas de Alignmex, comentó que un segmento que pegó al mercado fue el de vivienda. Son pocas, de las que controlaron el mercado, que sobreviven.

“Las que operan ahora son buenas, han mejorado sus calificaciones, pero si no tienen el respaldo de un ente como la Sociedad Hipotecaria Federal, los inversionistas no toman su papel” y  recordó que las grandes del sector “tronaron como ejotes”.

En julio, Vinte, una empresa que ha construido 35,000 viviendas en 17 años de vida y que tiene buenas perspectivas de mercado, emitió un bono sustentable por 800 millones de pesos.

El papel, que fue colocado a siete años con una tasa fija de 9.83%, tuvo una calificación de “AA+” de HR Ratings y Verum.

Los tomadores de los títulos fueron afores, aseguradoras, fondos y banca privada .

A HR Ratings le gustó que la empresa de vivienda tenga un programa de reducción de deuda a corto plazo.

Sin embargo, en su reporte, la calificadora mexicana aclaró:“es importante mencionar que su calificación considera un factor cualitativo positivo referente a la garantía parcial otorgada por el Corporación Interamericana de Inversiones, por el monto que sea menor entre 250 millones de pesos o 50% del saldo insoluto de la emisión”.

Verum refirió que Vinte cuenta con una buena rentabilidad, que refleja un buen Ebitda y un crecimiento ordenado.

Además, agregó que la calificación de Vinte revela la mejora crediticia brindada por una garantía parcial, otorgada por la Corporación Interamericana de Inversiones del Banco Internacional de Desarrollo.

Lo anterior ayudó a que el bono tuviera una sobredemanda de 50% de los inversionistas institucionales.

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