La compañía británica de comida a domicilio Deliveroo efectuará hoy la mayor salida a Bolsa en la última década en Londres, con una valoración de 7,600 millones de libras (10,500 millones de dólares), entre interrogantes sobre su modelo económico y la precariedad de sus repartidores.

La cotización de Deliveroo se fijó en 3.90 libras por acción, lo que supone una valoración de 7,600 millones de libras, informó el martes a la AFP una fuente cercana al grupo. Esto sitúa la valoración del grupo en la parte baja de la horquilla prevista por los expertos, que preveían una capitalización inicial de 8,800 millones de libras.

La empresa fundada en 2013 y conocida por su aplicación móvil que permite pedir comida a restaurantes y recibirla a domicilio, hará su salida a Bolsa, la más esperada del momento en la City.

Pero las compras no se abrirán al público general hasta el 7 de abril. El momento de entrar en el mercado, que suele ser la ocasión para que una empresa se presente de la mejor manera posible, se ha visto eclipsada por una ola de descontento laboral.

En los últimos días tuvieron lugar varias huelgas y manifestaciones, aunque de tamaño limitado, en el Reino Unido, Francia y Australia.

El sindicato británico de trabajadores autónomos, el IWGB, tiene prevista una acción el 7 de abril.

La empresa emplea a 2,000 personas, trabaja con 115,000 restaurantes en 800 ciudades y cuenta con 100,000 conductores de reparto.

La viabilidad de su modelo de negocio preocupa ahora incluso a los inversionistas más influyentes de la City.

Varios gestores de activos, como Aberdeen Standard y Aviva Investors no están dispuestos a invertir en este grupo, alegando el mal ejemplo que suponen sus prácticas sociales.