Tesla anunció este miércoles resultados trimestrales decepcionantes, marcados por una gran pérdida, pero prometió volver a obtener ganancias en la segunda mitad del año debido a un repunte previsto en la entrega de vehículos.

El fabricante de vehículos eléctricos de alta gama registró una pérdida neta de 702.1 millones de dólares en el primer trimestre del 2019, terminando con una racha de dos trimestres consecutivos de ganancias.

Esto resultó en una pérdida ajustada por acción, un punto de referencia en Estados Unidos, de 2.90 dólares contra un déficit promedio de 0.69 previsto por los analistas financieros.

Liderado por una floja entrega de vehículos (63,000 contra los 76,000 anticipados), el volumen de negocios repuntó un 33.2%, hasta los 4,540 millones de dólares, pero netamente inferior a los 5,190 millones previstos por los mercados.

El interés en los vehículos del grupo se ve particularmente afectado por la desaparición gradual del crédito fiscal federal de 7,500 dólares otorgado a los vehículos "limpios". Este bono, que ya ha disminuido a la mitad, desaparecerá a final de año.

Musk promete recuperación en tercer trimestre

El presidente ejecutivo de Tesla Inc, Elon Musk, sugirió que recaudar capital podría ser inminente y predijo que volvería a tener utilidades en el tercero.

Tesla planea resolver problemas de logística de las entregas de vehículos a nivel mundial, luego de superar algunos meses difíciles, también marcados por despidos de personal y una disputa pública entre Musk y los reguladores financieros de Estados Unidos.

Las acciones de Tesla, que han bajado un 22%  este año, se mantuvieron prácticamente sin cambios después de los resultados, que se conocieron más de una hora después de lo esperado.

Musk todavía lucha por convencer a los inversionistas de que la demanda del Modelo 3, el sedán que se espera lleve a Tesla a ganancias sostenibles, es "increíblemente" alta y que puede ser despachado de manera eficiente y rápida a clientes de todo el mundo.

Las menores entregas se sumaron a las preocupaciones sobre la situación de efectivo de Tesla y aumentaron las especulaciones de que pronto se produciría un aumento de capital.

En una conferencia telefónica después de los resultados, Musk también se alejó de la predicción de que la fábrica de la compañía en Shanghái, que actualmente está en construcción, probablemente produzca 3.000 vehículos Modelo 3 por semana antes de fin de año. La llamada "gigafábrica" construiría 1,000 o quizás 2,000 unidades por semana para fin de año, sostuvo.

Muchos analistas habían predicho que la compañía necesitaría recaudar fondos para su expansión, incluida la fábrica de Shanghái, el próximo utilitario deportivo Modelo Y y otros proyectos.

Tesla dijo que terminó el primer trimestre con 2,200 millones de dólares en efectivo después de un pago de bonos convertibles por 920 millones de dólares en marzo.

"Hay cierto mérito en la recaudación de capital", respondió Musk, luego de que se le preguntó por qué no lo había hecho todavía. "Probablemente sea el momento adecuado", agregó.

La compañía mantuvo su pronóstico de entrega en 2019 de 360,000 a 400,000 vehículos y dijo que podría producir hasta 500,000 vehículos si su fábrica en China alcanza el volumen de producción en el cuarto trimestre.