El Banco Nacional Suizo (BNS) prevé una importante pérdida en el ejercicio 2013 debido a la fuerte caída del precio del oro, que ha hundido sus cuentas, informó este lunes la institución.

Por ello, el BNS no podrá pagar dividendos a sus accionistas, entre los que figuran los cantones de la confederación helvética, algo sin precedentes desde su creación en 1907.

Según datos provisionales, el banco central helvético cerró 2013 con una pérdida del orden de 9,000 millones de francos suizos equivalente a 7,300 millones de euros, precisó en un comunicado.

La causa de la caída del BNS se debió a que el valor de las reservas de oro cayeron 15,000 millones de francos suizos.

Sin embargo, el Banco Nacional Suizo ha registrado un beneficio de unos 3,000 millones en sus inversiones en moneda extranjera y unas ganancias de más de 3,000 millones al final de la venta del fondo de estabilización creado para salvar al UBS, número uno de la industria bancaria en Suiza, a raíz de la crisis financiera de 2008.

Tras destinar 3,000 millones de francos para aprovisionar las reservas monetarias, la pérdida anual distribuible se eleva a 12,000 millones de francos.

Esta pérdida en el ejercicio del 2013 no supone ninguna sorpresa, ya que el BNS había anunciado una pérdida en los tres primeros meses del año por la caída del precio del metal amarillo en su informe provisional a finales de octubre.

En el 2013, el BNS había registrado un beneficio consolidado de 6,900 millones de francos suizos y distribuyó unos dividendos de 2,400 millones de francos suizos.