Bruselas.- La fusión de NYSE Euronext y Deutsche Borse, que daría lugar al primer operador bursátil del mundo, está en peligro en vísperas de la decisión de la Comisión Europea, que condiciona su autorización a exigencias que los interesados consideran inaceptables.

Las últimas declaraciones de responsables de NYSE Euronext, que administra los parqués de Nueva York, París, Bruselas, Amsterdam o Lisboa, dejan entrever su resignación a que no se efectúe la operación.

Y es que no están dispuestos a hacer nuevas concesiones para satisfacer a la Comisión, gendarme de la competencia en Europa, declaró Dominique Cerutti, director general adjunto de la plataforma transatlántica, en una entrevista al diario francés La Tribune.

No aceptaremos nada más porque ello amenazaría la lógica industrial de esta operación", aseguró. (/blockquote>

El miércoles, su director general, Duncan Niederauer, explicó en un video dirigido a los empleados que las autoridades europeas podrían vetar la operación. "Si así fuera, me gustaría decir que sería una conclusión bastante decepcionante".

La Comisión, que ha abierto una investigación exhaustiva en agosto sobre esta fusión, rehúsa hacer comentarios antes de anunciar su decisión final, el 9 de febrero, aunque la podría adelantar al 1 de febrero.

Pero según una fuente cercana al caso, considera que la fusión es inaceptable en el estado actual. El proyecto, bajo escrutinio de los servicios del comisario de la Competencia, Joaquín Almunia, suscita "reservas" y "objeciones" y "no está claro que la Comisión lo pueda aceptar", dijo esta fuente a la AFP.

Bruselas está preocupada por el poder del futuro grupo, que dominaría cerca del 90% del mercado de los productos derivados en Europa y tendría también el monopolio sobre las actividades de compensación, es decir, la gestión integrada de las acciones que se intercambian en bolsa.

El 60% del holding pertenecería a los accionistas de Deutsche Borse y el 40% a los de NYSE Euronext, y sus sinergias anuales se elevarían a 150 millones de euros y un ahorro de 400 millones de euros anuales a partir de 2012.

Con la esperanza de poder convencer a las autoridades europeas, NYSE Euronext y Deutsche Borse están dispuestos a separarse de las actividades en los productos derivados. Pero después de haber hecho pruebas en los mercados en otoño, la Comisión no quedó convencida.

Los dos operadores se niegan a sacrificar sus plataformas de intercambios respectivos de derivados, Liffe y Eurex, sin las cuales la fusión no tendría razón de ser.

Pese al pesimismo manifestado, sus dirigentes se mostraron determinados a tratar de convencer a la Comisión hasta el final. La fusión "contribuiría a la estabilidad, la integridad y la transparencia del mercado financiero europeo", insistió Deutsche Borse en un comunicado.

Para Niederauer, un rechazo de Bruselas estaría basado en un "análisis técnico fundamentalmente falso que ignora la realidad del mercado".

Para NYSE Euronext, los servicios de la Comisión deberían haber hecho su análisis teniendo presente el mercado mundial, y no solo el europeo, y englobar todas las transacciones y no solo las realizads en los mercados regulados.

"También han interrogado a varios bancos que son a la vez nuestros clientes y nuestra competencia, y evidentemente se oponen a nuestro proyecto", lamentó Cerutti.

"En las próximas semanas vamos a seguir defendiendo nuestra causa ante diferentes miembros de la Comisión", indicó Niederauer.

Pero la tarea se presenta ardua, ya que los comisarios europeos "casi nunca votan contra las recomendaciones del equipo" de Almunia, advierte Arnaud Giblat, analista de UBS, para quien la probabilidad de que la fusión concluya "ha caído al 20%".

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