La economía de China tuvo un crecimiento de 6.8% en el último trimestre del año anterior, su dinamismo más bajo en los últimos 25 años.

Los temores por la desaceleración del gigante asiático han llevado al dólar a cotizar arriba de los 18 pesos y en máximos históricos.

Además se han dado escandalosas pérdidas bursátiles en el mundo, con precios del petróleo debajo de los 30 dólares y en sus cotizaciones mínimas en 13 años.

El dinamismo en China estuvo en línea con lo esperado y los mercados reaccionaron con relativa calma, mas el descalabro es inevitable y, en algunos casos, como el precio del petróleo, las pérdidas accionarias y la depreciación del peso pueden seguir en deterioro.

Los planes de la Reserva Federal (Fed) de un reordenado retorno de los capitales desde los mercados emergentes a sus lugares de origen, después de incrementar su tasa de interés por primera vez desde el 2006, se vieron frustrados al inicio de este año ante el la desaceleración en China que ha colapsado los mercados financieros.

En lo que va del año la Bolsa de valores en Shanghai ha caído 13.6%, mientras que el promedio industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York ha tenido un descenso de 8.1%, en tanto que las pérdidas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) acumulan 5.05 por ciento.

El martes, el dólar tocó un nuevo máximo histórico de 18.2760 pesos en su cotización interbancaria.

El prolongado periodo de bajas tasas de interés, los estímulos monetarios de la Reserva Federal, que alcanzaron los 85,000 millones de dólares al mes y con China creciendo a 10%, provocaron un atractivo para los mercados emergentes, ganancias extraordinarias en Bolsa y altos precios del petróleo.

Sin embargo, con el incremento en los tipos de referencia en Estados Unidos y la desaceleración de los mercados emergentes, los capitales retornan a refugios seguros como el dólar. No es una crisis pero sí un profundo ajuste en los mercados, explicó Antonio Castro, director del Centro de Análisis y Proyecciones Económicas para México (Capem).

Muy relevante

Por su tamaño, China es la segunda economía más importante del mundo y el principal consumidor de materias primas en el planeta, sobre todo industriales como cobre, petróleo y otros commodities.

En la década pasada, tuvo un crecimiento promedio de 10.5% por año, además es el mayor tenedor de bonos gubernamentales de Estados Unidos y en el 2014 sus reservas alcanzan los 3.9 billones de dólares.

Las épocas del superpeso, de los precios del petróleo arriba de 100 dólares y de las ganancias de dos dígitos en los mercados accionarios han quedado en el olvido.

En este año, el WTI observa un descenso de 23.2% y en la mezcla mexicana, de 26.9%, ya que tocó el piso de los 20 dólares por barril.

Ayer, el índice Dow Jones cerró con una ganancia de 0.17% para ubicarse en 16,016.02 unidades, con lo que superó la barrera de los 16,000 enteros.

En una sesión volátil, luego de que la víspera el mercado estuvo cerrado por el Día de Martin Luther King, el indicador líder de Wall Street resultó impulsado por una serie de positivos reportes empresariales, que superaron las expectativas de los expertos.

En México, la BMV terminó al alza con un avance de 0.50 por ciento.

El Indice de Precios y Cotizaciones concluyó en 40,809.25 unidades.

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