Reguladores chinos se volcaron contra el comercio de criptomonedas el pasado martes, al prohibir a las instituciones financieras y a las compañías de pago, que operan en el país, otorgar servicios relacionados con los activos virtuales.

Además, advirtieron a los inversionistas sobre el riesgo que representa este tipo de valor, por lo especulativa que resulta su operación.

Las restricciones anunciadas por la Asociación de Pagos y Compensación de China, la Asociación Bancaria de China y la Asociación Nacional de Finanzas de Internet de China, tienen que ver con la apertura de cuentas, registro, negociación, compensación, liquidación y seguros, según difundieron medios internacionales.

Las instituciones ya no podrán aceptar monedas virtuales, ni utilizarlas como medio de pago o pignoración (como prenda). Tampoco pueden dar servicios de cambio entre criptomonedas con el yuan o con divisas extranjeras, así como lanzar productos financieros basados en los activos digitales o usarlos en planes de inversión.

Lo anterior causó un colapso en la negociación del miércoles en el mercado de criptomonedas, causando billonarias pérdidas.

"Los precios de la criptomoneda se han disparado y caído recientemente. El comercio especulativo se ha recuperado y esto daña gravemente la seguridad de la propiedad de las personas y perturba los órdenes económicos y financieros normales", refirieron medios extranjeros.

Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero en Black Wallstreet Capital México (BWC), explicó que este anunció causó un revuelo en el mercado de monedas virtuales porque China es uno de los países más importantes en cuanto a la tenencia de esta clase de activos.

“El hecho de que anuncie restricciones es normal que cause pánico o incertidumbre”, recalcó el directivo.

Por su parte, Carlos Hernández, analista senior de Masari Casa de Bolsa, explicó que “el comunicado de China va en el sentido de advertir que cualquier inversión realizada con la criptomoneda representa un riesgo. No solamente ha actuado este país, también Turquía anunció el cierre definitivo en cuanto la operación de estos activos, entonces ya son más países los que están poniendo un alto a este mercado”.

Un especialista, que prefirió no ser citado, consideró que el reciente anuncio podría estar relacionado con el impulso que el gobierno chino busca darle a su moneda digital (ciberyuan), el cual tiene el respaldo del Banco Central de China.

Nada nuevo

Los especialistas explicaron que las nuevas restricciones del gobierno chino no son nuevas ni deberían sorprender porque desde el 2013 ha intentado limitar el uso de criptomonedas, particularmente del bitcoin.

Recordaron que en diciembre de ese año, China prohibió a los bancos y bolsas locales hacer operaciones relacionadas con los criptoactivos.

Casi cuatro años después, en septiembre de 2017, la nación asiática prohibió las Ofertas Iniciales de Monedas (ICO), argumentando que con ello evitaría un perjuicio a los inversionistas y un riesgo para el sistema financiero.

Medios locales refirieron que el Banco Popular de China reportó que “cerca de 90 plataformas de comercio de divisas virtuales y 85 plataformas ICO habían abandonado el mercado en julio de 2018”.

A mediados del 2019, el Banco Popular de China intentó bloquear el acceso a todos los intercambios de criptomonedas tanto nacionales como extranjeros, así como los sitios web con el objetivo de evitar todo tipo de transacciones.

judith.santiago@eleconomista.mx