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Rassini se dice preparada para cualquier escenario
La empresa está cubierta naturalmente en caso de que se apruebe aumentar hasta 85% las reglas de origen.

Rassini allana el camino ante rumbo de la industria automotriz en el TLCAN.
Mientras la negociación sobre los cambios en las reglas de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se postergaron para finales de marzo, Rassini “está preparada ante cualquier escenario” y las repercusiones que podría tener para la industria automotriz, sostuvo Edgar Landeros, analista financiero en relación con inversionistas de la empresa.
Ayer finalizó la quinta ronda de negociaciones, dejando hasta la siguiente fase la polémica propuesta que busca elevar de 62.5 a 85% el contenido de los automóviles y camiones ligeros fabricados en Norteamérica para no pagar aranceles, así como la que establece que de 100% del contenido, 50% sea manufacturado en EU. México ha dicho que no presentará una contrapuesta.
Landeros explicó, durante una presentación ante representantes del sector financiero en el país, que Rassini está cubierto naturalmente en caso de que se apruebe aumentar hasta 85% reglas de origen de los automóviles.
No obstante, se prepara ante el eventual cambio que pudiera darse para que la mitad del contenido sea manufacturado en los Estados Unidos.
“No vemos mayor relevancia sobre los componentes de nuestros productos porque están cubiertos en 90% con insumos originarios de Norteamérica, ahí no tendríamos efecto”, explicó el directivo de la empresa que manufactura componentes para automóviles.
“En caso de que se cambie a 50% el contenido estadounidense es cuando tendríamos, a lo mejor, que hacer un switch de contenido canadiense por uno estadounidense, cambiando con proveedores directos de Estados Unidos, pero no significaría mayor costo”.
incertidumbre
El panorama más pesimista sobre el rumbo del TLCAN es su cancelación, dijo. Ante ello, no se advierte gran presión porque las tasas impositivas que aplicarían para los productos de Rassini rondarían entre 2.5 a 3%, lo cual podría ser compensado con la devaluación que se prevé tendría la moneda mexicana si se deroga el acuerdo.
“Cubriría dos veces o más la parte de la tarifa que tendríamos que estar pagando. Se estaría aplicando entre 2.5 y 3% que podrían ser cubiertos por la empresa, igual y se tendrían que negociar con las armadoras o incluso el consumidor final estaría absorbiendo los efectos”, manifestó.
“La verdad es que no sabemos lo que vaya a pasar en las negociaciones del TLCAN. Entonces no sabemos qué va a pasar porque al final hemos tenido sorpresas desde el año pasado, esperemos que no haya mayores cambios, pero si llegaran a darse lo que nos queda es estar preparados para ello”, recalcó Edgar Landeros.
Rassini tiene ocho plantas en México, EU y en Brasil, en donde manufactura componentes para suspensión y frenos para la industria automotriz.