El dólar mostrará cierta estabilidad hacia adelante, rondando los 22 pesos por billete verde, en un contexto de bajas tasas en el mundo y el agotamiento del Banco de México en su ciclo de disminución de tasas, dijo Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (BX+).

“Podríamos ver cierta estabilidad hacia adelante... pero no hay que olvidar que todavía hay elementos globales sin resolver y que pueden generar algo de incertidumbre, y el factor local que puede tomar relevancia hacia adelante conforme dejemos atrás el tema de la pandemia, o este tema vaya resolviéndose”, dijo en conferencia remota para inversionistas.

Considera que el tipo de cambio cierre el año en 22.30 pesos por dólar, y finalice el 2021 en 22.50 pesos.

Descartó  que pueda regresar a los niveles previos a la pandemia cercanos a los 19 pesos por billete verde.

Entre los principales factores que determinarán el tipo de cambio peso-dólar están las expectativas de cuándo saldrá la vacuna contra el Covid-19, la volatilidad causada por las elecciones en Estados Unidos, la política monetaria del Banco de México, el PIB y la inflación en el país, las acciones de las calificadoras, los precios del petróleo y los riesgos geopolíticos.

A nivel local, uno de los riesgos es la baja en la calificación crediticia del país, que podría ocurrir en el 2021.

México está a dos escalones de grado especulativo según la escala de Moody’s y S&P, y uno en la de Fitch Ratings. Se considera que un país pierde el grado de inversión cuando al menos dos calificadoras lo ubican en ese nivel.

“Otros elementos que hay que monitorear es la recuperación económica, y algo que podría jugar a nuestro favor es que tenemos relativamente un nivel atractivo de tasa de interés si nos comparamos con otras economías desarrolladas, e incluso emergentes”, acotó.

Se recupera

Ayer el banco central bajó en 25 puntos base su tasa de referencia a 4.25 por ciento.

Tras el anuncio la moneda mexicana  recuperó 26 centavos para cotizar a 22.0530 pesos por dólar.

Bx+ invitó a las empresas a evitar riesgos cambiarios a través los derivados, sin embargo, advirtió sobre evitar  especular, y usarlos para limitar la volatilidad y tener un menor impacto en la planeación financiera de las empresas.

claudia.tejeda@eleconomista.mx