Las reservas de crudo en Estados Unidos volvieron a caer con fuerza la semana pasada, más de lo esperado, y empujaron al alza los precios del petróleo que se ubican en máximos desde marzo.

En Londres el barril de Brent del mar del Norte para entrega en octubre ganó 1.67% a 45.17 dólares.

En tanto en Nueva York el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) para entrega en septiembre trepó 1.18% a 42.19 dólares.

Las dos cotizaciones de referencia alcanzan así niveles cercanos a los de inicios de marzo, cuando cayeron por una corta pero intensa guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita, y cuando se agravaba la pandemia de coronavirus en Europa.

Las reservas de crudo cayeron en 7.4 millones de barriles (MB), al 31 de julio, situándose en 518.6 millones de barriles en Estados Unidos, según el informe divulgado este miércoles por la Agencia de Información sobre Energía (AIE).

Los analistas habían anticipado una reducción de solamente 3.35 millones de barriles. La semana anterior, las reservas ya habían bajado 10.6 millones de barriles.

La producción estadounidense de crudo bajó ligeramente a 11 millones de barriles por día (mbd).

Las refinerías trabajaron a 79.6% de su capacidad, poco más que la semana anterior (79.5 por ciento).

En Cushing, Oklahoma, donde se ubican las reservas de petróleo que sirven de referencia al WTI cotizado en Nueva York, los stocks aumentaron 600,000 barriles a 52 millones de barriles.

Pero en la región del Golfo de México cayeron 7.4 millones de barriles a 288,1 MB.

Las exportaciones bajaron de 3.21 millones de barriles a 2.82 mbd, mientras que las importaciones aumentaron de 5.15 mbd a 6.01 mbd.

"A pesar de una actividad de refinación todavía débil por una demanda endeble, las reservas de crudo tuvieron una brusca caída no obstante el rebote de las importaciones", destacó Matt Smith, de ClipperData.

Las reservas de gasolina por su lado, aumentaron en 400,000 barriles mientras que los analistas anticipaban un descenso de 500,000 barriles.

Las de productos destilados (carburante de calefacción y el combustible para avión) crecieron 1.6 millones de barriles, más que los 986,000 barriles de alza esperados por los analistas.

"Los stocks de gasolina y productos destilados aumentaron porque la demanda continúa muy lejos de los niveles del año pasado en igual período", destacó Smith.

Los estadounidenses consumieron en promedio 18.3 millones de barriles diarios en las últimas cuatro semanas, una cifra estable sobre la semana precedente, pero un 13.5% menor a igual período del año pasado.

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