Los precios del petróleo subieron este jueves 25 de julio por la tensión en Oriente Medio y la gran caída en las existencias de crudo de Estados Unidos, pero el avance fue limitado por las persistentes preocupaciones sobre una desaceleración del crecimiento económico que podría reducir la demanda por combustible.

El Brent sumó 21 centavos, o un 0.33%, a 63.82 dólares el barril tras su descenso de 1% del miércoles. El West Texas Intermediate (WTI) subió 14 centavos, o un 0.25%, a 56.02 dólares por barril tras marcar un máximo de 56,99 dólares.

Una semana después de que Irán incautó un petrolero de bandera británica en el golfo Pérsico, Gran Bretaña envió un barco de guerra para acompañar a todos los buques con bandera británica en el estrecho de Ormuz, un cambio de la política anunciada el jueves de que no había recursos para hacerlo.

Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países se reunirán en Florida este jueves para discutir cómo proteger los envíos en el golfo.

Los precios se vieron respaldados además por una baja de los inventarios de crudo en Estados Unidos, de 10.8 millones de barriles, en la semana al 19 de julio. Analistas esperaban un descenso de 4 millones de barriles.

"Si bien la reducción fue influenciada por factores temporales (como el Huracán Barry), los inventarios de crudo de Estados Unidos se han desplomado en 40 millones de barriles durante las últimas seis semanas, lo que sugiere que el mercado petrolero finalmente se está reequilibrando", dijo el analista de UBS Giovanni Staunovo.

En una señal de creciente oferta y débil demanda, el Brent se sumergió brevemente en contango el miércoles, por primera vez desde marzo. El contango es una estructura de mercado en la que los precios de las entregas a plazo son más altos que los de los pedidos de pronta entrega.

El barril ha estado presionado por las preocupaciones sobre el crecimiento económico mundial en medio de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Pero Pekín dijo que lo principales negociadores de ambos países se verán en Shanghái el martes durante dos días para una próxima ronda.

El PMI alemán alcanzó un mínimo de siete años en julio, lo que sugiere un deterioro en las perspectivas de crecimiento para la mayor economía de Europa. La caída fue impulsada por el sector automotriz en las malas ventas a China.