Los precios del crudo subían más de un 2% la mañana de este lunes, en una racha ganadora de varias semanas ante una crisis energética que afecta a grandes economías y que no muestra señales de alivio, en medio de una mejora de la actividad económica y de suministros restringidos de destacados productores.

A las 10:19 GMT, el crudo Brent mejoraba 1.78 dólares, o un 2.15%, a 84.16 dólares el barril, su máximo desde octubre de 2018, mientras que el petróleo en Estados Unidos subía 2.07 dólares, o un 2.6%, a 81.41 dólares el barril, su cota más elevada desde fines de 2014.

Los precios han subido a medida que más poblaciones vacunadas dejan atrás las restricciones por el coronavirus, respaldando una reanudación de la actividad económica. El Brent encadena ya cinco semanas consecutivas de alzas, por siete del crudo estadounidense.

Los precios del carbón y el gas también han estado subiendo mientras las economías se recuperan, haciendo más atractivo al crudo como combustible para generar energía e impulsado al alza a los mercados petroleros.

No hay un flujo directo de nuevas noticias. Los movimientos están generados por el impulso de factores intermercado que implican expectativas inflacionarias más altas que respaldan la subida de los precios del crudo", dijo Kelvin Wong, analista de CMC Markets en Singapur.

La crisis energética que afecta al mundo está elevando la perspectiva de un difícil invierno boreal mientras sube la demanda de calefacción.

Los perforadores en Estados Unidos se están aprovechando del alza de precios y sumaron cinco nuevos pozos petroleros la semana pasada, la quinta consecutiva en que aumenta el número de explotaciones de crudo y gas.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, un grupo conocido como OPEP+, decidieron la semana pasada mantener un incremento estable y gradual de su bombeo.