El petróleo subía hacia los 73 dólares por barril este viernes, apoyado por las crecientes señales de suministros ajustados en Estados Unidos como resultado del paso del huracán Ida y por las esperanzas de avances en temas comerciales entre Washington y Pekín, que impulsaban la cotización de activos de riesgo.

Cerca de tres cuartos de la producción de petróleo costa afuera de Estados Unidos en el Golfo de México, o unos 1.4 millones de barriles por día, permanece detenida desde fines de agosto. Esa cantidad es aproximadamente lo mismo que produce Nigeria, miembro de la OPEP.

Con el reinicio de la producción de crudo costa afuera a la zaga, lo más probable es que el efecto de Ida todavía se sienta en las próximas semanas", dijo Stephen Brennock, de la corredora de petróleo PVM.

A las 10:47 GMT, el crudo Brent ganaba 1.23 dólares, o un 1.7%, hasta los 72.68 dólares. El petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos subía 1.08 dólares, o un 1.6%, para colocarse en los 69.22 dólares.

Los mercados de petróleo y de acciones también eran impulsados por la noticia de una llamada telefónica entre el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo chino, Xi Jinping. La llamada generó esperanzas de relaciones más cálidas y un mayor comercio global, dijeron analistas.

La llamada telefónica de Biden y Xi ha tenido el mismo efecto en los mercados petroleros que en otras clases de activos", dijo Jeffrey Halley, analista de la corredora OANDA.

El Brent iba en camino a terminar la semana con una pequeña alza y ha ganado casi un 40% este año, impulsado por los recortes de suministro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y cierta recuperación de la demanda tras el impacto de la pandemia.

El jueves, ambos contratos de crudo cayeron más de un 1% después de que China dijo que liberaría reservas de crudo a través de una subasta pública para ayudar a aliviar los altos costos de las materias primas para las refinerías, en la primera oportunidad en que recurre a esa herramienta.

La atención del mercado la próxima semana estará puesta en las revisiones a las perspectivas de demanda de petróleo para 2022 de la OPEP y la Agencia Internacional de Energía, y si la propagación de la variante Delta del Covid-19 retrasa el regreso a los niveles de demanda de 2019.