El dólar terminó ayer 23 de septiembre, en 22.3150 pesos, una depreciación para la moneda mexicana de 61.30 centavos, o 2.82%, su mayor caída porcentual desde el 11 de junio (4.07%), de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico). De hecho lleva una racha de cuatro jornadas de depreciación con una caída acumulada de 6.67 por ciento.

Esta caída del peso ocurre una semana después de que el peso tocará su mejor nivel frente al dólar en seis meses, pues el billete verde tocó un mínimo de 20.92 pesos.

Una mayor fortaleza del dólar por expectativas de una posible alza de tasas, indicadores débiles en Europa así como temores a rebrotes en dicha zona, aunado a la incertidumbre en México por una posible reforma en el sistema de Afores que podría dejar los recursos de los trabajadores en manos del Estado y una posible reforma al sector energético, provocó que el peso cayera fuertemente, según analistas.

“Continúan las caídas del peso. Después de que la semana pasada alcanzó su mejor nivel en seis meses, acumula al día de hoy una depreciación superior a un peso. En sentido estricto es un fenómeno generalizado de las monedas de economías emergentes, en medio de una apreciación generalizada del dólar”, explicaron los analistas de CIBanco en una nota para inversionistas.

Los especialistas indicaron que la divisa estadounidense se apreció después de los comentarios de esta semana de un funcionario  de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en el sentido de que podría haber subidas de tasas de interés a pesar de que la inflación no repunte, así como por la incertidumbre en torno al escenario de rebrotes de Covid-19 en las principales economías desarrolladas.

Este miércoles, el índice dólar, que mide la fortaleza de la divisa estadounidense frente a una canasta de monedas consideradas como fuertes, subió 0.43% a 94.396 puntos, su mejor nivel de dos meses, pues desde el 24 de julio no superaba los 94 puntos.

“El registro de los casos diarios de coronavirus se acerca a los niveles de abril en varios países de Europa y las restricciones impuestas y la amenaza de confinamientos hacen temer a los inversionistas que se ralentice una recuperación”, dijo Jorge Gordillo, director de Análisis Económico de CI Banco.

Caída generalizada

Al cierre de la sesión bursátil de ayer 23 de septiembre, el real brasileño tuvo una depreciación de 2.1% a 5.5581 reales por dólar, el peso argentino retrocedió 0.09% a 75.72 unidades, el peso chileno bajó 0.7% a 781.60 pesos, y el peso colombiano cayó 0.70% 3,862.18 pesos.

“El peso mexicano es la divisa más líquida de Latinoamérica, por eso es tan volátil. La depreciación actual corresponde a la fortaleza del dólar y a un posible incremento en el riesgo relativo de México, por la iniciativa de desaparecer las Afores”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

Los estrategas de Monex Casa de Bolsa refirieron que los operadores del mercado temen rebrotes en Europa, mientras que, en contraste, se vislumbra una mayor recuperación en Estados Unidos, lo que ha dado un nuevo impulso a la divisa del vecino país dle norte.

Gabriela Siller destacó que desde el martes se ha hablado sobre la posibilidad de que la Fed incremente la tasa de interés incluso antes de que se logre el objetivo de inflación promedio de 2 por ciento.

Esta postura incrementa la probabilidad de que se disminuya el diferencial de tasas contra Estados Unidos, disminuyendo a su vez el atractivo de mantener inversiones en otras divisas que no sea el dólar.

La especialista resaltó que en la sesión permeó una mayor percepción de riesgo sobre México, después de la iniciativa de la Ley de Pensiones propuesta por los diputados del Partido del Trabajo (PT), en la que los Fondos de Ahorro para el Retiro, pasarían a un fondo general manejado por el gobierno federal.

Los especialistas de Monex destacaron que el Purchasing Managers’ Index (PMI), que muestra las tendencias económicas en los sectores de manufactura y servicios se publicó ayer 23 de septiembre, para la Eurozona en 50.1 puntos, muy alejado de la expectativa de 51.7 unidades, lo que aunado a los crecientes casos de coronavirus ha prendido las alarmas entre los operadores del mercado.

claudia.tejeda@eleconomista.mx