Desde las elecciones que ganó Donald Trump, la moneda mexicana ha sido la menos depreciada entre una canasta de divisas emergentes, de acuerdo con datos del Banco de México y Refinitiv.

Desde el 8 de noviembre de 2016 y hasta ayer 19 de enero, el peso mexicano se depreció 6.89%, pues el dólar pasó de 18.4215 a 19.6910 pesos, mientras que la rupia de Indonesia retrocedió 7.39%, la rupia india 10.50%, el peso chileno 13.95%, el rublo ruso 15.35%, el peso colombiano 18.37%, el real brasileño 69.12%, la lira turca 136.81% y el peso argentino 477.25 por ciento.

Analistas han destacado que en comparación con otras economías emergentes México mantiene el grado de inversión y disciplina fiscal, haciéndolo más atractivo que otros países.

Como ejemplo, en estos últimos años Sudáfrica perdió el grado de inversión, mientras que Turquía mostró señales de una lenta recuperación en 2019, tras experimentar una recesión en la segunda mitad de 2018, que se acrecentó el año pasado con la crisis por el Covid-19.

Con sentimiento pesimista

Las posiciones netas especulativas de los contratos del peso en el mercado de futuros de Chicago se mantuvieron pesimistas, con los inversionistas apostando por depreciaciones en el peso, durante el mandato de Donald Trump.

Al inicio del periodo estos se ubicaron en terreno negativo en -32,996 contratos, y en la última semana se ubicaron en -3,227 contratos de 500,000 pesos cada uno. Aunque representan un volumen pequeño, reflejan la percepción que existe sobre la moneda mexicana para anticipar futuros movimientos de apreciación o depreciación.

Respecto al tipo de cambio durante el mandato de Donald Trump, Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base dijo que fue un periodo de alta volatilidad en el mercado financiero, provocado en buena medida por sus declaraciones intempestivas. A medida que pasaba el tiempo el mercado fue "conociendo" los modos de Trump y con eso se fueron suavizando las respuestas a sus tuits, lo que redujo la volatilidad cambiaria.

Alejandro Saldaña, economista en jefe de Bx+ considera que el mercado ha comenzado a reflejar las expectativas de apoyos fiscales y estímulos económicos, lo que inducirá una mayor recuperación y un importante déficit fiscal en Estados Unidos, lo que tiende a debilitar al dólar.

claudia.tejeda@eleconomista.mx