El precio del oro se ha recuperado 11.64% desde su mínimo del 2021, pasando de 1,683.59 dólares por onza el 8 de marzo, hasta los 1,879.60 dólares en que cotiza actualmente. Lo anterior se debe a las perspectivas de demanda del metal que tienen los bancos centrales para este año. 

Ana Azuara, analista de Materias Primas en Banco Base, explicó que en estos meses, “el hecho de que el oro se fortaleciera se debe a la correlación inversa del rendimiento de los bonos del Tesoro y el debilitamiento del dólar, por la expectativa de que la política monetaria se mantenga como hasta ahora, flexible y acomodaticia”.

El Consejo Mundial del Oro explica que los precios del metal precioso están determinados por la interacción de impulsores de cuatro categorías clave: la riqueza y expansión económica de los países; el riesgo e incertidumbre del mercado financiero; el costo de oportunidad que existe entre otros activos con mejores rendimientos y menor riesgo; y el impulso y posicionamiento. Este último se refiere a los flujos de activos y las tendencias de precios que pueden intensificar o disminuir el rendimiento del oro.

“El precio del oro se recuperó por las políticas monetarias de la Reserva Federal, su valor ha girado en torno a ese factor. Aunque sí hay presiones inflacionarias, la Fed va a mantener la tasa baja, y continuará con los estímulos, no obstante, sigue el temor de los cambios en la política con la reunión del miércoles”, añadió Azuara.

Expectativas globales

De acuerdo con la encuesta a 36 bancos centrales respecto de sus reservas de oro, realizada por el Consejo Mundial del Oro a inicios de junio, el 52% de los encuestados cree que las reservas mundiales de oro de los institutos centrales aumentarán durante los próximos 12 meses, mientras el 5% considera que pudieran disminuir y el 32% dice que se mantendrá sin cambios.

Al cierre de marzo del presente año, las reservas de oro de los bancos centrales fueron de 35,394.8 toneladas, entre 100 países e instituciones registradas. Estados Unidos tiene 8,133.5 toneladas de oro, liderando la lista, seguido por Alemania con 3,3361.1 t y en tercero el Fondo monetario Internacional (FMI) con 2,814 t.

Hasta el puesto 32 está México con reservas de oro de 119.9 toneladas por parte del Banco de México.

Las estimaciones iniciales para abril sugieren que los bancos centrales agregaron 74.1 toneladas a las reservas oficiales mundiales de oro, representadas por cinco bancos centrales: Tailandia (43.5), Turquía (13.4), Uzbekistán (8.4t), Kazajstán (4.6) y Kirguistán (3.8 ). Aunque se vendieron 4.4 toneladas entre Rusia y Alemania con 3.1 y 1.3 toneladas respectivamente.

De la demanda mundial del oro, el 12% es generada por los bancos centrales, ya que requieren 95.5 toneladas, según cifras al primer trimestre del año.

Es la industria joyera la que se lleva la mayor parte de la demanda con el 58% o 477.4 toneladas, seguido del 20% de ocupan las inversiones o del 10% del sector tecnológico.

Aunque el precio el oro se ha recuperado fuertemente en los últimos tres meses, su precio aún registra una baja de 0.78% en lo que va del 2021, acercándose a los 1,894.34 dólares en que cerró el 2020. 

Sólo en la jornada de este lunes, el oro cerró la sesión con pérdidas, cotizando en 1,879.60 dólares por onza, lo que equivale a una reducción de 0.89% en su precio.

En la sesión de este lunes , el metal precioso tocó un mínimo mensual de 1,844.92 dólares por onza, lo que se dio a la par de un repunte en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El rendimiento de la tasa a 10 años mostró un aumento de 4.2 puntos base y cerró la sesión en 1.49 por ciento.

Efectos por inflación

El área de análisis y estrategia del Consejo Mundial del Oro detalla que la inflación se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los inversionistas.

“En conjunto, los argumentos a favor de una inflación estadounidense ‘incómodamente alta’ parecen superar en número a los que están en contra, al menos en el corto plazo".

“Una consecuencia natural del riesgo es que los inversores busquen protección contra él. El oro es una cobertura probada a largo plazo contra la inflación, pero su desempeño a corto plazo es menos convincente. A pesar de esto, nuestro análisis muestra que el oro puede ser un componente valioso de una canasta de cobertura de inflación”, se lee en una nota para el público.

Ana Azuara explicó que “cuando comenzó a subir la inflación y se repetían las declaraciones de que no habría un incremento en las tasas de Estados Unidos, eso le benefició directamente al oro, y por eso comenzó a subir de nuevo”.

En un escenario positivo, con una política monetaria como hasta ahora, el oro podría alcanzar los 1,900 dólares por onza, pero no podrá acercarse al máximo histórico del año pasado, de 2,100 dólares, dijo.

ariel.mendez@eleconomista.mx