El sector automotriz es uno de los que más polémica ha causado en los últimos meses: comenzó con la posible desaceleración o estancamiento en la industria automotriz estadounidense; siguió con las amenazas directas de Donald Trump a las armadoras para no trasladar la producción a México; luego el incremento en el precio de la gasolina, y por último, la reciente cancelación de Ford por una inversión de US$1,600 millones en San Luis Potosí, que generaría cerca de 2,800 empleos

Todos estos factores perjudican la confianza del consumidor y por ende, las expectativas de crecimiento de la industria. En este reporte analizamos el efecto de los eventos más recientes reportados: la cancelación de la inversión de Ford y gasolinazo.

El gasolinazo ¿Afectará demanda de autos?

Desde nuestro punto de vista, un incremento de 14.2% en la gasolina Magna, 20.1% en Premium y 16.5% en diesel, perjudicaría la percepción del consumidor sobre comprar un auto nuevo de lujo que no sea lo suficientemente eficiente contra un auto nuevo que tenga mayor ahorro de combustible aunque sea un modelo menos actualizado. Por lo anterior, el incremento en precio de la gasolina podría cambiar las preferencias del consumidor o incluso su demanda por autos nuevos.

Aunque México romperá un récord en ventas y muy probablemente en producción de vehículos en el 2016, el panorama suena menos alentador para el 2017.

El indicador de confianza del consumidor del Inegi y su subíndice de planeación de compra de autos nuevos o usados en los próximos dos años, se ubicó en 66.9 puntos en noviembre, muy por debajo del umbral de 100 puntos, con una caída del -3.4% respecto de noviembre del 2015. Creemos que las caídas en este indicador podrían ser más profundas en los meses posteriores.

Además, prevemos que éste es sólo el primero de varios incrementos en la gasolina que se darán en el año, lo que repercutirá en el poder adquisitivo de los consumidores y como ya mencionamos, podría cambiar sus preferencias en autos hacia modelos más compactos y eficientes, o incluso híbridos y eléctricos (con menor probabilidad, dado su elevado costo). En este sentido, vehículos como el Sonic, de Chevrolet; Gol y Crossfox, de Volskwagen; City, de Honda o incluso Mazda 3 y 6, podrían ser automóviles atractivos, todos ellos rinden más de 14 km/litro.

Particularmente, en el lado bursátil, consideramos que Nemak se beneficiaría de dicho cambio en preferencias, pues las autopartes de aluminio están precisamente diseñadas para disminuir el peso y emisiones CO2 de los vehículos, al incrementar la eficiencia de combustible. También destacamos que la emisora ya ganó su primer contrato para proveer piezas de aluminio para automóviles híbridos.

Y la menor inversión de las armadoras...

México se había caracterizado por ser uno de los principales destinos de inversión de las armadoras, principalmente por lo bajos costos laborales, pero si la fuga de capitales se incrementara, las perspectivas de crecimiento en la industria podrían disminuir, aunque se pronostica que con las inversiones realizadas hasta el momento se podría alcanzar una producción anual cercana a los cinco millones de unidades en el 2020 (actualmente 3.4 millones).

Claramente la noticia de que Ford retiraría sus planes de inversión en México tiene un costo social, económico y político. A pesar de ello, en el 2016, Ford sólo representó 6.2% de las ventas en el país, pero aproximadamente 11.3% de la producción y 13.8% de las exportaciones; aunque no debemos perder de vista que no es la única compañía que ha sido amenazada por el futuro presidente estadounidense, ya que Toyota y General Motors también tienen su historia.

Nuevamente, en el lado bursátil, donde las compañías impactadas podrían ser Nemak y Rassini, nosotros no vemos mayor impacto en ambas compañías por la cancelación de inversión de Ford en México.

En primer lugar, las instalaciones que se tenían planeadas eran para ensamblar vehículos, por lo que ninguna de las dos autoparteras tenía contratos de provisión o la posibilidad de ganarlos en el futuro.

En segundo lugar, para el caso de Nemak, Ford anunció que parte del monto previsto para la inversión de San Luis Potosí se destinará a habilitar una línea en Hermosillo y para una expansión de su fábrica en Michigan para producir vehículos eléctricos de alta tecnología; en ambas plantas Nemak ya provee autopartes, por lo que ambas inversiones representan oportunidades de crecimiento.

Para el caso de Rassini, la cancelación de dicho proyecto tampoco tendrá impacto alguno en sus operaciones. De hecho, a principios de diciembre pasado, Rassini ganó en EU un contrato con Ford para proveerle discos para frenos para la sexta generación del Ford Mustang, lo que aumentaría en 10% la fuerza laboral en sus instalaciones de Michigan.

En conclusión, consideramos que tanto el gasolinazo como la menor inversión afectarán el crecimiento de la industria automotriz, uno por el lado de la demanda y el otro por el lado de la oferta. Vemos debilitada la probabilidad de que se alcance una producción de cinco millones de unidades para el 2020. Reiteramos la nula afectación en Nemak y Rassini por la retracción de Ford.

Armelia Reyes es analista sénior del Sector Industrial en Signum Research.

armelia.reyes@signumresearch.com