El cobre bajó el jueves 1%, retrocediendo desde máximos en dos meses alcanzados en la sesión previa, mientras que el níquel subió a su nivel más alto en tres semanas, luego de que Filipinas ordenó el cierre de 21 minas, mayormente de productoras de ese metal.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró a 5,886 dólares la tonelada, cerca del máximo en dos meses de 6,007 dólares tocado el miércoles a partir de preocupaciones sobre el suministro del metal.

Varios operadores dijeron que el no poder mantenerse por encima de 6,000 dólares estuvo detrás de la ola de venta de cobre, tras la apertura del mercado de Nueva York, pero mencionaron que esperan que los precios se mantengan en torno a 5,800 dólares, su promedio de movimiento de 21 días.

La atención estaba puesta en la mina chilena Escondida, de BHP Billiton, donde los trabajadores rechazaron un nuevo contrato colectivo y votaron por iniciar una huelga.

La producción cuprífera de Escondida en el semestre finalizado el 31 de diciembre fue de 452,000 toneladas. Lo anterior puede afectar el suministro de cobre.

Las interrupciones de suministros nuevamente están en el foco del mercado del cobre (...) Como los precios del cobre ya han estado subiendo ante la probabilidad cada vez mayor de la huelga, un alza mayor debería ser limitada , dijeron analistas de Julius Baer en una nota.

En tanto, el precio del níquel subió 1.4%, a 10,395 dólares la tonelada, tras tocar durante la sesión un máximo de 10,500 dólares.

Una campaña para combatir la depredación del medio ambiente en Filipinas, que llevó al cierre de las minas, podría generar una pérdida de 10% del suministro mundial de níquel, o casi 2 millones de toneladas, según analistas.

En cuanto a otros metales, el aluminio subió 0.6%, a 1,829 dólares la tonelada; el zinc cayó 1%, a 2,851 dólares; el plomo perdió 0.3%, a 2,340 dólares.