Donald Trump se convertirá en el nuevo presidente de Estados Unidos y su arribo a la Casa Blanca lo hace con un fuerte respaldo por parte de los mercados accionarios.

Desde su triunfo en las elecciones del 8 de noviembre, el Standard & Poor’s 500 (S&P 500) y el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA, por su sigla en inglés) han tenido un rendimiento de 5.80 y 7.63%, respectivamente, respaldo que ningún presidente electo estadounidense había recibido por parte de los mercados desde John F. Kennedy en 1961.

A lo anterior, se suman los nueve récords que anotó el S&P 500 y los 17 máximos históricos del DJIA desde el 8 de noviembre.

Los índices se vieron impulsados por un cambio de paradigmas (...) Donald Trump presenta un plan agresivo que no se había visto; promete estímulos con el fin de impulsar a la economía, mayores empleos, menos impuestos y mayor gasto en infraestructura. Finalmente, es lo que les dio impulso a muchas empresas , dijo Alessandra Ortiz, analista de Masari Casa de Bolsa.

En los últimos 37 años, la mayor alza del S&P 500 y DJIA después de una elección, hasta un día después de la toma de protesta de un presidente había sido con George H. W. Bush, entre el 8 de noviembre de 1988 y el 23 de enero de 1989. En aquella ocasión, el S&P 500 y del DJIA subieron 3.40 y 4.27%, respectivamente.

Los mercados han recibido con gusto el enfoque que le está tratando de dar la nueva administración (de Donald Trump). Además, si se agrega que los mercados ya están descontando mínimo dos aumentos de tasas por parte de la Reserva Federal, se está conjugando un marco favorable para el inicio del 2017 , explicó Gustavo Fuentes, analista bursátil.

Mientras los indicadores en Estados Unidos están de celebración, por primera vez en los últimos 40 años el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) no lleva la misma tendencia que sus similares estadounidenses después de una elección presidencial; el IPC ha retrocedido 4.55% desde el 8 de noviembre.

La deuda en dólares de algunas emisoras del IPC, la crisis de credibilidad en el país y opciones más viables de inversión, como el Bovespa, han ocasionado esta presión en el mercado bursátil mexicano (...) y le podrían generar al IPC más ruido y bajas más profundas , dijo Gustavo Fuentes.

El cierre de un ciclo y el inicio de otro

Barack Obama cierra su periodo de ocho años como presidente de Estados Unidos con claroscuros.

Aunque Obama dejará la Casa Blanca como uno de los presidentes más populares en cerrar su periodo, sólo detrás de lo hecho por Bill Clinton y Ronald Reagan, y con logros en términos sociales, como el Obamacare (seguro de salud para gente desprotegida), cometió errores graves en el manejo de la política exterior y el mejor ejemplo está en Medio Oriente, donde le dejó la puerta abierta a Vladimir Putin (presidente de Rusia), dijo Raúl Bringas, académico de la Universidad de las Américas Puebla.

Curiosamente, a lo que se enfrenta Trump, y parece que ya está destruyendo, es a la buena imagen que dejó Obama de Estados Unidos en el mundo , explicó Raúl Bringas.

Otros retos que deberá encarar Trump desde el inicio de su gestión y durante su primer año son regresar el poder adquisitivo a las familias estadounidenses, estabilizar el consumo y apoyar a la Reserva Federal, dijo Gustavo Fuentes.

Por ahora, sólo queda esperar a que el Senado de Estados Unidos apruebe o no la serie de políticas que trae Trump, que van desde medidas proteccionistas hasta estímulos fiscales, dijo Alessandra Ortiz.

El recibimiento de los mercados a los presidentes electos de EU

Los mercados accionarios han respondido de diferente manera ante la llegada de los presidentes electos de Estados Unidos.

Aunque el peor recibimiento lo tiene Barack Obama, el S&P 500 cayó 16.46% desde el día de la votación hasta que tomó protesta como presidente, la administración demócrata se enfrentaba a la peor crisis económica de la historia, la Gran Recesión.

El mejor recibimiento lo ha tenido Donald Trump, donde sus promesas de menos impuestos, más empleos y un plan de infraestructura muy agresivo, entre otras propuestas han impulsado a los principales indicadores bursátiles estadounidenses e incluso los ha llevado a niveles récord.

mario.calixto@eleconomista.mx