La guerra del Petróleo

Estamos a tan solo dos días para que se defina si la guerra por participación de mercado que iniciaran hace dos años los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en contra de los productores no miembros, léase Estados Unidos, llegará a su fin, o continuará presionando los precios del crudo a la baja.

Y es que ante el incremento de la oferta de petróleo de esquisto producido por Estados Unidos y tras el crudo haber superado niveles de 100 dólares/barril, la OPEP encabezada por Arabia Saudita lanzó una ofensiva en noviembre de 2014 conocida como bombeo a discreción en la que se dejó a cada país miembro que produjera lo que quisiera a fin de inundar el mercado de petróleo y llevar los precios a niveles que les impidiera ser rentables, llegando a ubicarse en niveles cercanos a los 30 dólares a principios de este año, los más bajos de los últimos 10 años.

Lo anterior provocó que muchos proyectos de inversión se detuvieran y que las compañías petroleras del mundo se vieran obligadas a recortar costos de forma dramática.

En febrero, los miembros de la OPEP anunciaron la posibilidad de detener la baja del precio del crudo mediante un acuerdo para congelar su producción; sin embargo, no es hasta septiembre que se empieza a materializar dicho acuerdo lo que permitió que los precios llegaran por un breve instante a 50 dólares/barril.

Sin embargo, aun cuando lleguen a un acuerdo pasado mañana, es justo decir que en estos dos años los avances en tecnología y la reducción de costos para la producción han generado que las empresas petroleras se adapten, y en el caso de la norteamericana hoy puedan producir sin pérdidas en niveles de 53 dólares/barril, es decir, un tercio por debajo de lo que necesitaban antes para estar en punto de equilibrio.

Si el recorte de producción lleva a los precios a niveles cercanos a los 60 dólares, diversos analistas consideran que nos veremos nuevamente inundados de petróleo, lo que sería equivalente a que los miembros de la OPEP le lanzaran una línea de salvamento a los mismos que quisieron vencer, es por esto que Arabia Saudita quiere encontrar el equilibrio a fin de que el acuerdo no lleve los precios más allá de los 53 dólares/barril, lo cual se ve complicado.

¡Habrá que estar pendientes!

Referéndum Italiano

El 4 de diciembre, los italianos votarán una reforma constitucional convocada por su Primer Ministro Matteo Renzi, enfocada en achicar al Senado a fin de facilitar la gobernabilidad en Italia. El problema es que al igual que en el Brexit, si la población italiana vota en contra de la reducción en el Senado, los populistas representados por el movimiento Cinco Estrellas podrían hacerse con el poder, al tener que renunciar el primer ministro italiano.

La importancia del referéndum radica en que Italia es el barómetro del ambiente político en Europa, y con elecciones presidenciales o parlamentarias el año entrante en Francia, Holanda, Austria y Alemania, podríamos ver una ola populista y proteccionista una vez más, que vendría a abonar a la incertidumbre y volatilidad en los mercados.

A todo lo anterior hay que sumarle la expectativa de alza en la tasa de la Reserva Federal de Estados Unidos tan pronto como dentro de dos semanas, el factor Trump y la posibilidad de que Banxico haga lo propio en un entorno de bajo crecimiento.

Todos los factores anteriores seguirán alimentando la volatilidad e impactarán a México.

¡Más vale tomar coberturas!

*Alfonso García Araneda es director general de Gamaa de Derivados.

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