Castigada por la competencia de ropa fabricada en países asiáticos, así como por sus altos costos de producción y una línea de productos que ya no responde a los gustos del consumidor, la firma Edoardos Martin vislumbra un panorama incierto que amenaza con dejarla fuera de la industria del vestido nacional.

Apenas el lunes pasado, se informó a través de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que la subsidiaria Edoardos, administradora de tiendas de ropa, suspendió operaciones, lo que implicó el cierre de sus ocho tiendas.

Este es el acontecimiento más reciente de una historia de tropiezos que comenzaron desde finales de la década de 1990.

La apertura comercial fue el punto de quiebre para la industria textil y del vestido del país, de lo que Edoardos Martin no quedó exento. Entonces su participación en el mercado ha declinado , comentó Carlos Fritsch, director general de Prognosis, Economía, Finanzas e Inversiones.

Agregó que una debilidad de la empresa radica en su línea de negocio, enfocada en la venta de terciopelo que tuvo su auge en las décadas de 1970 y 1980 y la confección de ropa para toda la familia, cuyos diseños ya no son aceptados tan fácilmente por el cliente, que tiene puntos de comparación en calidad y precio con otras marcas.

Después del 2006, cuando la firma obtuvo cerca de 600 millones de pesos en ventas (su máximo histórico) no ha podido recuperar dicho nivel.

Lo que vemos ahora es que la empresa se hace cada vez más chica para recortar costos y poder sobrevivir, lo que ya era predecible por su desempeño en los últimos años , comento Fritsch.

El 6 de febrero pasado, Edoardos Martin dio a conocer que solicitó la declaratoria de quiebra para su subsidiaria Confecciones Martín (en el Juzgado 5 Civil del Distrito Federal). De hecho, la firma ya se encontraba en proceso de concurso mercantil desde diciembre del 2012.

Con esta demanda de quiebra y el cierre de sus tiendas, el corporativo quiere darle la vuelta a sus estados financieros que, al tercer trimestre del 2013, reportaron pérdidas netas por 3.6 millones de pesos. Sus ventas cayeron 51% y su flujo operativo cayó 1.6 millones de pesos.

Debido a este desempeño, Edoardos Martin no ha tenido un comportamiento favorable en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), donde se listó desde 1993, ya que opera con una baja bursatilidad, mediante el esquema de subasta continua.

Actualmente, el precio de su acción es de 0.55 pesos, muy lejos de los 5.57 pesos que alcanzó en 1997, su máximo nivel.

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