La fabricante de productos lácteos Grupo Lala, levantó 4,634.3 millones de pesos con la venta de bonos en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), recursos que usará para refinanciar sus pasivos, de acuerdo con el aviso de resultados de la emisión.

La empresa llevó a cabo la oferta que cerró con la colocación de títulos de deuda en dos tramos. El primero que rebasó un monto de 1,366.1 millones de pesos, pagará un interés variable, TIIE 28 +0.99 por ciento. El vencimiento será en septiembre del 2023.

El segundo tramo se colocó por 3,268.1 millones de pesos a un plazo de siete años. Los inversionistas que compraron los papeles de deuda recibirán un interés bruto a tasa anual de 7.54%, que se mantendrá fijo.

Grupo Lala detalló que el propósito de la emisión actual es “refinanciar y alargar el plazo de una porción de los vencimientos de los siguientes dos años”. La deuda en este periodo es de 9,677 millones de pesos, según datos de la propia compañía.

Los vencimientos los detalla por 4,150 millones de pesos para este 2020, de 3,594 millones de pesos para el 2021 y de 1,933 millones de pesos para el 2022.

Al segundo trimestre del 2020, la deuda total de la emisora ascendió a 31,063 millones de pesos, manteniendo un costo promedio de TIIE + 1.77 por ciento. El 60% de la deuda total ofrece un interés variable y el restante 40% fijo.

Ante el entorno complejo por la pandemia, el director general de Grupo Lala, Arquímedes Celis, comentó que “desde que la pandemia golpeó a México a mediados de marzo, el negocio de Lala se ha mantenido resistente porque opera dentro del sector de alimentos para el consumidor, que siempre ha demostrado ser en gran medida resistente a las recesiones económicas”.

Los dos tramos de la oferta recibieron la nota “AA-” por parte de la agencia calificadora HR Rating y “AA” por Fitch Rating.

Las notas fueron asignadas por la alta calidad crediticia de Lala y porque ofrece gran seguridad para el pago oportuno de obligaciones de deuda, además del muy bajo riesgo en momentos económicos adversos. El signo “-” significa una debilidad relativa dentro de la escala de calificación.

En opinión de Fitch, la compañía mantiene una “Perspectiva a Negativa” por su nivel de apalancamiento mayor y una rentabilidad menor a la esperada.

“La compañía ha enfrentado desafíos en 2020, como mayores costos de materia prima, ineficiencias en la operación, impactos cambiarios y una menor mezcla de venta, en combinación con las condiciones actuales de mercado asociadas a un entorno económico débil, y las acciones tomadas por los gobiernos para contener la pandemia del coronavirus”, aseveró la calificadora.

judith.santiago@eleconomista.mx